Como si estuviera siendo empujado para que salga poco a poco de entre medio de los cerros, esa sensación daba ver la salida del sol desde El Fuerte de Samaipata la madrugada de ayer, a las 6:40, dando paso de esta manera a la llegada del solsticio de invierno en el hemisferio sur, en una ceremonia llamada Lucero del Alba, y que indica el inicio de un nuevo año en la cultura aimara, el 5523 de esta era.

Las casi 500 personas que se acercaron a la roca milenaria donde los amautas hicieron la quema y la ch’alla a la Pachamama levantaron las manos para recibir la calidez del astro rey con fe y esperanza.

Bienvenida
El amauta encargado de dar el discurso de bienvenida a este nuevo año, agradeció a la gente que asistió para ser testigos de este acontecimiento; además, pidió por todos los bolivianos, por las autoridades políticas, religiosas y también por los medios de comunicación.

Entre las autoridades presentes en el acto, estuvieron la ministra de Desarrollo Rural y Tierras de Bolivia, Nemesia Achacollo; y el alcalde de Samaipata Flavio López.

Antes de la salida del sol, hubo una verbena popular en la que se presenciaron danzas folclóricas de diferentes regiones de Bolivia.
Uno de los puntos que sorprendió a varios visitantes fue el aumento de los expendedores de bebidas alcohólicas con relación a otros años, ya que se podían contar una veintena de puestos de ventas de singani.

Si bien había una buena cantidad de policías resguardando la seguridad del lugar, se podía observar a menores de edad en estado de ebriedad desde tempranas horas de la noche del sábado. Además de eso, el sitio quedó bastante sucio ante la ausencia de basureros