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Al menos trece personas murieron y 88 están hospitalizadas por una fuerte explosión ocurrida en una planta petroquímica en el estado mexicano de Veracruz (este), que generó una enorme columna de humo tóxico y causó pánico entre la población.

Al intentar entrar infructuosamente a la planta, agentes de la fiscalía pudieron constatar que de forma inicial que habían tres cadáveres de trabajadores en el suelo, esta cifra fue aumentando con el pasar de las horas.

Cuando logren acceder a las instalaciones ahora que ya se controló el incendio, dijo el director de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), José Antonio González, a la cadena Televisa.

Las autoridades siguen investigando las causas del siniestro, pero las primeras pistas apuntan a que hubo una "fuga de compuestos inflamables" en la planta, que produce vinilo y es copropiedad de Pemex, aunque es operada por la mexicana Mexichem, dijo González.

La explosión ocurrió alrededor el miércoles en la planta Clorados 3 de la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV) -más conocida como Pajaritos- que está ubicada en la ciudad de Coatzacoalcos, en el Golfo de México.

Aunque en un primer momento Pemex había informado que había 30 trabajadores heridos, el balance de lesionados fue aumentando hasta ascender a 136, aunque 48 ya fueron dados de alta.

Los 88 restantes siguen ingresados en hospitales, 13 de ellos de gravedad, señaló el director de la petrolera, que se trasladó a Coatzacoalcos por instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto.

"Pensé que se iba a incendiar toda la ciudad"

La explosión fue "muy fuerte" y llegó a sentirse a 10 km de distancia, obligando a la evacuación de unos 2.000 ciudadanos que ya regresaron a sus casas, explicó el gobernador de Veracruz, Javier Duarte.

En Coatzacoalcos, varias tiendas acabaron con los cristales rotos, mientras muchos ciudadanos trataban de digerir el susto.

"Salí de mi casa corriendo porque pensé que se iba a incendiar toda la ciudad", relató Marcela Andrade Moreno, una vecina cuya casa acabó con "todos" los cristales quebrados.

Como ella, otros vecinos corrieron despavoridos al recordar la explosión que hubo en 1991 en la misma planta del municipio por una fuga de gas y que oficialmente dejó seis muertos, aunque medios locales aseguran que fueron decenas.

"Vivimos en una bomba de tiempo. Esto se iba a poner igual de feo que hace más de 20 años, cuando explotó la planta y murieron muchas personas", dijo Abelardo Garduza, un comerciante de la villa de Allende, un cerro ubicado a unos dos kilómetros de la planta.

La enorme nube espesa de químicos tóxicos que salió de la planta hizo que las autoridades recomendaran a los ciudadanos no salir de sus casas por precaución y que el gobierno suspendiera clases en Coatzacoalcos y otros cinco municipios vecinos.

Los incidentes de Pemex


Otras infraestructuras de Pemex han sufrido percances en años recientes y los incendios en sus instalaciones se repiten periódicamente, algunas veces debido a tomas clandestinas en ductos de la empresa.

En febrero, dos personas fallecieron y al menos siete resultaron heridas por un incendio en una plataforma de la empresa frente a las costas de Campeche (sureste). El año pasado, en esa misma zona, otro incendio en instalaciones de Pemex dejó cuatro muertos.

Uno de los episodios más sonados de la petrolera ocurrió en enero de 2013, cuando 37 personas murieron por una explosión en la sede de la empresa en la Ciudad de México. Unos meses antes, en septiembre de 2012, 30 trabajadores fallecieron en una explosión de gas en una planta de Reynosa (Tamaulipas, noreste).