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"Soy musulmana y soy libre. Muéstrame a 10 hombres y te diré que soy más fuerte que ellos: Estoy divorciada, dejé mi país y mi cultura hace 20 años, vivo en Londres y me levanto para trabajar todos los días a las seis de la mañana. Nadie me tiene que decir cómo tengo que ir vestida”, dijo Safa, la única mujer con bikini en una playa de Rabat (Marruecos) al diario español El País.

Como en tantas otras playas marroquíes, los hombres suelen estar en traje de baño, con medio cuerpo desnudo, mientras que casi todas las mujeres llevan el cuerpo cubierto, ya sea con un vestido largo o un burkini.

En las últimas semanas el debate en cuanto a la forma de vestir se ha avivado a raíz de la campaña "Sé un hombre", que ha inundado las redes sociales en Marruecos. El movimiento busca que las mujeres cubran su cuerpo (o que los hombres las obliguen a hacerlo).

Pero es el siglo XXI y el machismo ya no fluye tan cómodamente. Decenas de activistas, internautas e intelectuales de todo el mundo han expresado su indignación contra los mensajes con ese lema machista. 

La contra campaña "Sé una mujer libre" comienza a tomar fuerza en el país donde  la igualdad de derechos tiene todavía mucho por recorrer. Una de las personas detrás de la campaña feminista es la activista marroquí Betty Lachgar cuyo manifiesto en redes sociales se ha viralizado y ha logrado poner el tema sobre la mesa de debate.