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La prioridad en Oriente es cuidar al máximo al volante central Marcel Román y al delantero José Alí Meza, que tienen problemas musculares y están en duda para el partido ante Guabirá, mañana en Montero, desde las 15:00. Los dos con claves en un equipo que no juega bien y que depende de ambos para poder alcanzar un cupo para la Copa Libertadores de 2018.

El mediocampista uruguayo salió a los 64 minutos del duelo ante Wilstermann debido a una sobrecarga muscular, por lo que el cuerpo médico decidió cuidarlo para que la molestia no se complique y pueda estar en buenas condiciones ante los azucareros.

Román se perdió tres partidos por un esguince que sufrió en el tobillo izquierdo, en el clásico ante Blooming. Su ausencia se sintió demasiado en el onceno que ahora dirige Francisco Takeo, que confía en contar con el charrúa en Montero.

“El tobillo de Román está un poco hinchado, pero creemos que hasta el domingo (mañana) estará bien y podrá jugar contra Guabirá”, señaló el médico del plantel refinero, Enrique Ángelo.

Por ahora, el uruguayo está realizando sesiones de fisioterapia y trabajando por separado del resto del plantel.

Meza también es cuidado

Con una situación parecida, Meza también terminó con un dolor en el tobillo derecho y está entre algodones, ya que es la figura más importante del equipo refinero, que, hoy por hoy, depende mucho del venezolano, quien viene salvando las papas en varios partidos.

Frente a Wilstermann, Meza generó el primer gol de Maximiliano Freitas, luego de una gran jugada personal en la que, en base a habilidad y velocidad, dejó en el camino a dos rivales y luego remató ocasionando que le rebote al arquero Álex Arancibia y de esa manera aparezca Freitas para colocar el esférico.

“Alí sufrió una lesión durante el partido ante San José (en el estadio Tahuichi) y debido a que se aceleró su regreso es normal que sienta un poco de dolor; sin embargo, no tendrá inconvenientes para jugar en Montero”, afirmó Enrique Ángelo.

Oriente necesita contar con lo mejor que tiene porque está obligado a conseguir los tres puntos en la Caldera de Montero, donde se espera que juegue como local porque sus hinchas casi siempre ocupan la mayor parte del estadio.

El objetivo del equipo de Takeo es mantener el cuarto cupo para la Copa Libertadores del próximo año, lo cual lo conseguirá si termina por encima de Blooming en la tabla acumulada (sumatoria de los tres últimos torneos ligueros). Los albiverdes tienen 99 puntos (tercer lugar), mientras la academia 93. Un triunfo asegurará el cupo.