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A tres días del cierre de las carnestolendas cruceñas, que dejaron el centro de la ciudad pintado, sucio y con malos olores, ni los carnavaleros ni las autoridades municipales tienen una idea definida para hacer que en el Carnaval del próximo año no se repita la misma postal de mugre de este miércoles pasado.

La presidenta del Concejo Municipal, Angélica Zapata, y la alcaldesa Desirée Bravo plantearon el miércoles, luego de recorrer algunas calles céntricas, prohibir la venta de las pinturas durante los tres días de mojazón.

La declaración de las autoridades aún no pasa de ser solo una posición ante los medios de prensa, ya que se espera que en la siguiente semana todas las instituciones involucradas en la organización y puesta en marcha de las carnestolendas, se sienten en una misma mesa y definan estos aspectos.

La ACCC quiere más control
El presidente de la Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras (ACCC), Joaquín Banegas, se mostró a favor de la elaboración de alguna norma municipal que prohíba la venta de pintura en el centro los tres días de mojazón.

Banegas aseguró que la denominada ‘fiesta grande de los cruceños’ ha mejorado en la realización de las noches de precarnavaleras y en el despliegue para el corso en el cambódromo, aunque admitió que todavía no encuentra la ‘fórmula’ para garantizar una buena imagen del centro cruceño al final de la fiesta.

“Debemos ver por la imagen del centro de la ciudad. Porque puede llegar un momento en que la gente nos pedirá que nos vayamos al cambódromo los tres días de mojazón”, comentó el titular de la ACCC y reconoció que apoyar la prohibición del expendio de pinturas en el centro es una medida paliativa que busca evitar el traslado de la fiesta a otro lugar.

“No es la solución irnos a otro lado, porque será el inicio de que el Carnaval pierda su esencia y en algún momento puede llegar a nada. El traslado puede matar al Carnaval”, apuntó el titular de los comparseros, que dejará el mando de la ACCC luego de organizar la fiesta de 2016.

“Tal vez no hemos hecho un análisis muy detallado de las cosas. Creo que con la cabeza fría, el lunes o el martes vamos a juntarnos las instituciones que vemos por el Carnaval con las autoridades, para decidir cuál será la mejor solución para evitar el pintarrajeado”, finalizó Banegas, que ayer conversó con los medios de comunicación durante el inicio del arreglo de las fachadas de los edificios patrimoniales dañados