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Todos los años por esta época sucede lo mismo: la industria automotriz (fabricantes, clientes y prensa especializada) se detiene un momento para revisar y discutir el recién publicado ranking de Calidad Inicial Vehicular de JD Power.

La evaluación que realiza la consultora hace 34 años presentó su edición 2020 con llamativas sorpresas, puesto que en lo más alto del ránking se ubicaron marcas que no suelen generalmente liderar la lista que mide los problemas que los propietarios tienen con sus nuevos vehículos (en EEUU).

Este año, como firmas que menos problemas experimentan por cada 100 vehículos (PP100) – la puntuación más baja refleja una mejor calidad- se ubicó Dodge y Kia, ambas con un puntaje de 136. Para los surcoreanos es más común aparecer con buena calificación (fue segunda en 2019), sin embargo, la presencia de Dodge causó mayor sorpresa, ya que saltó desde el octavo lugar del año pasado. De paso, se convirtió en la primera firma estadounidense que se posiciona en el primer lugar en la historia del estudio.

Además, de Dodge y Kia, Hyundai fue otro de los grandes ganadores, ya que recibió la mayor cantidad de premios a nivel de modelos, con siete vehículos con el puntaje más alto de sus segmentos.



Como curiosidad, todo parece indicar que mayor lujo significa mayores incomodidades tecnológicas y menor calidad, aunque eso último es debatible. No obstante, el estudio si ubicó a Jaguar, Volvo y Land Rover en los últimos lugares de su tabla.

De hecho, de las marcas de lujo, solo Cadillac, Lexus y Genesis quedaron por encima del promedio de la industria de 166 problemas por cada 100 vehículos encuestados. Lo anterior, aseguran, se debe a que las firmas de alta gama tienden a equipar sus modelos con tecnología más compleja.

Cabe señalar que el estudio de calidad inicial 2020 se basó en las respuestas que entregaron 87.282 compradores de vehículos nuevos, que fueron encuestados después de 90 días de la adquisición.