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Antes de empezar, que quede claro. Si Ud. tiene un Bentley a su dispocisión para ir y venir a diario, es porque pertenece a ese 1% de la población mundial que se rodea de super lujo. Dicho esto, si puede pagar cada mes una cuota de $us 4.125 para adquirir un Bentley Flying Spur 2020, que tiene un precio estimado de $us 229.000 en Estados Unidos, entonces se merece el esmero y la dedicación que una legión de marroquineros y costureros pone en la confección del interior de estos sedanes británicos.

Completar un Flying Spur es un trabajo que tiene un total de 84 etapas.
En la fábrica de Bentley, ubicada en la ciudad inglesa de Crewe, trabajan 200 empleados, y una buena fracción de ese grupo se encarga de darle forma a metros y metros de cuero de la más fina calidad que forran la cabina.

Tanta mano de obra experimentada no lograría mucho sin excelente materia prima. Como reporta el sitio MotorTrend, el cuero de los Bentley proviene de ganado vacuno criado en el clima templado del norte de Europa. Debido a esto, las pieles sufren menos daños por parásitos y son apropiadas para estos vehículos de lujo.

A medida que el Flying Spur avanza por la línea de producción, las cifras se vuelven sorprendentes. Son necesarios 3 kilómetros de hilo para unir llas 350 piezas individuales de cuero que recubren el tablero, las puertas, los asientos, el techo y demás componentes del interior.