Escucha esta nota aquí

Por: Ángela Uribe

Rubén Cordano, arquero cruceño de 22 años. Su pasión por la redonda empezó desde los 4 años cuando inició sus entrenamientos en la Academia Tahuichi, pero fue a los 12 años que se decidió por el arco.

“En un partido de la ACF, el arquero del equipo se accidentó antes de llegar a la cancha. Al no tener quién lo reemplace, el entrenador preguntó al resto del equipo quién estaba dispuesto a atajar, y levanté la mano… “no, vos, sos mi delantero”, me dijo el profe Pinedo. Pero nadie quería atajar, y nuevamente levanté la mano. Al día siguiente, llegué a los entrenamientos con la indumentaria de arquero”, cuenta Rubén.

A los 12 años deja la Academia Tahuichi y su tío Erwin Frey, una gloria del fútbol cruceño e ídolo de Blooming, lo entrenó durante dos años. Luego probó suerte en el equipo celeste, y se ganó un lugar. De ahí en más todo fue muy rápido en su carrera.

A sus 15 años sube al equipo de primera división; pero su felicidad no duró mucho, porque retornó a las menores. Aun así, no se desanimó y siguió entrenando. A los 17 años lo “subieron” nuevamente a primera, y nunca más bajó.

Hasta que llegó el día de debutar en la primera de Blooming, fue el 28 de junio ante The Strongest, con una goleada por 4 a 1. Se ganó el cariño de la hinchada, que al saber su edad, lo adoptó. El interés de la dirigencia fue mayor, y para Rubén cada partido defendiendo los tres palos de la academia cruceña fue importante para ir madurando.

El idilio con la hinchada crecía, cada festejo de gol, corriendo hacia atrás de su arco y festejar con los fanáticos celestes fortalecía el lazo afectivo.

Hasta que en febrero de 2020 Rubén se negó a firmar su ampliación de contrato con Blooming, y como “del amor al odio solo hay un paso”, el idilio con los hinchas y los dirigentes se rompió abruptamente. No solo perdió la posibilidad de seguir siendo titular, lo pusieron en “la congeladora” y no jugó más con la camiseta celeste.

“Ellos me piden renovar por cinco años y yo les dije que es mucho tiempo. Estamos negociando, pero por el momento no hubo arreglo”, declaraba el arquero al iniciarse el conflicto, el mismo que se fue agravando con el paso de los días.

“Tengo entendido que es una medida de presión por parte de ellos. Esperemos que se pueda solucionar lo antes posible”, dijo, pero no hubo tal acuerdo entre las partes, la situación empeoró y no hubo retorno.

Luego empezó la guerra entre el club y el jugador. Cordano le inició una demanda ante el Tribunal de Resolución y Disputas a Blooming, al considerar que lo querían obligar a prolongar su relación contractual.

El arquero pretendía terminar su relación con Blooming y buscar nuevos horizontes, tentado por nuevas ofertas. La lista de candidatos era larga, entre ellos estaban Oriente Petrolero, The Strongest, Bolívar, Wilstermann y…Always Ready, que al final tiene que ver en esta historia.

En marzo cogió sus pertenencias de la sede celeste y se despidió de sus compañeros, justo días antes de que se presentara la pandemia del coronavirus. El 31 de diciembre se declaró jugador libre. Habían pasado siete años desde aquel momento en que llegó a probarse al club.

Always Ready aprovechó la ocasión y arregló con Cordano. Pero el arquero no atajará en el equipo alteño, porque fue cedido a préstamo a Bolívar, con una opción de compra. Blooming no tomó parte en el negocio, por lo tanto no recibió ni un peso, ni siquiera por derechos de formación.

Rubén Cordano se encuentra en la ciudad de La Paz, muy feliz con esta nueva oportunidad. Tiene por delante el campeonato nacional y la Copa Libertadores como nuevos desafíos.

Esta vez no necesitó levantar la mano. La fama ganada en Blooming le sirvió para que le ofrezcan el arco de Bolívar.

Comentarios