Horas de terror han vivido los habitantes del sur de España y Francia en las últimas horas.
Los incendios forestales que azotan la zona han dejado ya más de 25.000 hectáreas consumidas por las llamas y más de 270.000 personas evacuadas.
Los siniestros, que han sido calificados por las autoridades como totalmente inauditos y catastróficos, siguen sin poder ser controlados pese a los esfuerzos de los bomberos y al despliegue de ayuda internacional.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este sábado que la situación sigue siendo compleja, aunque se mostró esperanzado en que las llamas puedan controlarse gracias a la previsión de una caída de las temperaturas.
"La situación sigue siendo compleja (...) No sabemos exactamente cuál va a ser la evolución de los vientos (...), pero lo que sí es cierto es que tenemos una ventana de oportunidad durante este fin de semana para luchar contra los incendios", declaró.
El fuego afecta principalmente a las provincias de Ávila y Madrid, desde donde las autoridades han informado de la evacuación de más de 70.000 personas.
Mientras tanto, en el suroeste de Francia, cerca de 200.000 personas han sido evacuadas en las regiones de Gironda y Landas.
"Si no huyes y tratas de enfrentarte a ello, te devora"
Ecologio Cabrera, de 86 años, fue uno de los habitantes del oeste de Madrid que se vieron obligados a evacuar su pueblo.
"Si no huyes y tratas de enfrentarte a ello, te devora", declaró a la agencia de noticias AFP desde un polideportivo en la localidad de Vilamanta, donde cientos de desplazados han buscado refugio.
Su familia intentó salvar su casa rociándola con mangueras de jardín hasta que llegaron los bomberos.
"Llegaron y nos dijeron a todos que saliéramos... Nunca había vivido algo así", afirmó.
Por su parte, Enrique Martín, le contó a la agencia de noticias Reuters que "había una bola de fuego" que se les acercaba, cuando fueron forzados a evacuar una localidad situada en una zona montañosa al oeste de la capital española.
"Tuve que salir corriendo de mi casa. Había una bola de fuego. Si me hubiera demorado cinco minutos más, nos habría arrasado", declaró en un refugio de Cebreros, al oeste de Madrid.
Una jubilada de nombre Goyi le dijo al Canal 24 que tuvo que ser desalojada junto al resto de sus vecinos en Burgohondo, Ávila.
Desde el polideportivo municipal de este pueblo de poco más de 1.200 habitantes, dice que "es un desastre total, es muy triste".
Rocío, una vecina de la misma región, de la localidad de El Tiemblo, habló con la prensa local y afirmó que "ni en las peores pesadillas me hubiese imaginado esto".
Ella y su marido lograron escapar, aunque él sufrió quemaduras al intentar rescatar a sus perros.
"Todo estaba ardiendo. Estábamos rodeados de fuego", afirmó.
María Gil, de Navaluenga (Ávila), contó a la cadena de radio Ser que pudo salir tras dos días de confinamiento junto a su abuela.
"Solo se veía humo donde antes era todo bosque", afirmó. "Solo puedes quedarte esperando que las llamas no se acerquen más".
"Las cenizas caen del cielo como carbón raspado"
Muchos de los afectados por los incendios son turistas que han ido a pasar el verano europeo en balnearios del sur de España y Francia.
"Las cenizas caen del cielo como carbón raspado", le dijo a al programa Today de la BBC el turista escocés Robin Jamieson.
El hombre describió haber visto ayer por la mañana una "enorme columna de humo oscuro que se elevaba hacia el mar" desde la playa de Lacanau, a unos 10 km al norte del incendio en el sur de Francia.
Por la tarde, una nube había "oscurecido todo el cielo". Esta mañana describió un "olor acre" y dijo que llovió un poco durante la noche, pero que no se produjeron tormentas eléctricas.
Según comentó Jamieson, planea quedarse donde está por el momento, a la espera de instrucciones de evacuación.
Imágenes similares vio una pareja de turistas británicos.
Maisie y Caleb viajaron desde Londres hasta Burdeos. "Sabíamos que había incendios en nuestro camino, pero se han propagado rápidamente", le cuenta Maisie al programa Newsbeat de la BBC desde la casa que alquilaron para sus vacaciones.
La pareja también dijo que no han recibido ninguna comunicación oficial de las autoridades locales y que fue ayer cuando decidieron que debían pasar menos tiempo al aire libre.
"Sobre las siete de la tarde se empezó a oler a humo. Pensamos que alguien estaba haciendo una barbacoa", dijo Maisie. Pero luego "el humo se hizo más denso y empezamos a notar ceniza en el aire".
"Te afecta a los pulmones de inmediato", agregaron.
Un turista que se encontraba en Biscarrosse con su familia describió la magnitud del incendio cerca de Burdeos como "aterradora".
"Con la fuerza del viento y la inmensidad del bosque de pinos, es difícil vislumbrar el fin de los incendios", afirmó Spencer Randall.
Estaba de vacaciones con su pareja y sus dos hijos, de siete y diez años.
Dijo que se han desplazado a una zona situada a 160 kilómetros al este, pero que aún pueden sentir el olor del bosque quemado.
Su familia llegó a Biscarrosse el miércoles, un día después de que comenzaran los incendios.
"Nos estábamos acostumbrando al camping y a estar en el lago cuando percibimos un olor extraño y vimos humo que se extendía por el embalse", contó.
"Es aterrador. Son vientos muy fuertes que avivan las llamas, simplemente aterrador", agregó.
Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.
Y no olvides suscribirte aquí a nuestro newsletter para recibir cada viernes una selección especial de nuestro mejor contenido.