"Los continuos cortes de agua y una fuerte caída en la presión hacen que los edificios de apartamentos se queden rápidamente secos,, le dice una residente de Teherán al servicio persa de la BBC.
Cuando se va la luz, también dejan de funcionar internet y los ascensores....
La situación se vuelve insoportable, sobre todo con el calor del verano y la enorme contaminación atmosférica. Y si hay un niño pequeño o una persona mayor en casa, es aún peor, porque a veces tienen que soportar estas condiciones durante horas, afirma la mujer, que pide no ser identificada.
En todo Irán, la escasez de agua y los frecuentes cortes de electricidad han alimentado la creciente frustración pública.
Desde los altos apartamentos de la capital hasta las aldeas de Juzestán y Sistán-Baluchestán, la vida se está viendo alterada de maneras que muchos consideran intolerables.
Tras cinco años consecutivos de sequía y un calor récord, Teherán se encuentra al borde de quedarse sin agua.
Los niveles de agua de los embalses están en mínimos históricos, los apagones son habituales y los ánimos están caldeados.