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Los buenos réditos deportivos que le ha generado a Blooming tener en sus filas a muchos jóvenes valores formados en el club, dada la crisis económica que atraviesa y que no le permite contratar jugadores con sueldos altos, originó que sus directivos apuesten a reforzar la estructura de las divisiones menores.

La medida se tomó a fines del año pasado, cuando el encargado de las divisiones menores del club celeste, Juan Daza, viajó a Buenos Aires, Argentina, con un grupo de sus colaboradores para hablar con gente especializada en formación de jugadores.

El proyecto que se desarrolla en Lanús les gustó más y por eso contrataron por cuatro años a un equipo que estuvo trabajando durante muchos años en esa entidad deportiva que es considerada un semillero del fútbol argentino.

Hernán Meske (coordinador general), Cristian López (coordinador del área de preparación física) y Pablo Mazo (DT de la sub-17 y encargado de videos) encabezan el nuevo equipo, que desde enero de este año empezaron a trabajar con las diferentes categorías, aunque a esta estructura se sumaron los profesores que ya formaban parte del club.

“Este cuerpo técnico viene a reforzar todo el buen trabajo que ya se viene realizando en Blooming. Tienen experiencia en la formación de jugadores por todo lo que hicieron en Lanús, que es uno de los clubes más formadores de Argentina”, dijo Daza, que comanda una estructura de 22 personas, entre entrenadores, preparadores físicos y planta administrativa.

Las menores de Blooming, según informó Daza, cuenta con 340 jugadores de diez categorías (de sub-9 a sub-19, más Reserva y los dos equipos de Academia, que juegan en la Primera A y la sub-15. Todos en la Asociación Cruceña de Fútbol). A este grupo habría que sumar los de la escuela, que son aproximadamente 250.

“Hay mucho trabajo por hacer en el club. Lamentablemente solo pudimos conocer un poco a los chicos y darle charlas a los profesores sobre la metodología que vamos aplicar en todas las categorías. La pandemia paralizó todo”, dijo Meske, quien estuvo ocho años en Lanús y que hasta agosto del 2018 fue ayudante de campo de Ezequiel Carboni en el plantel profesional del equipo granate.

Meske confiesa que Blooming implementará en sus inferiores el mejor proyecto de divisiones menores que se aplica en el fútbol argentino y que lideró hasta el 2018 con buenos resultados en Lanús, por las figuras que han surgido y por el interés que hay de prestigiosos clubes del exterior como es caso reciente de Marcelino Moreno y Pedro De la Vega.

“En Blooming hay muy buenos jugadores como los hay en Argentina, Brasil o cualquier otro lugar de Sudamérica. Lo que le falta a los chicos es contar con mejores herramientas de trabajo y mejor competencia. Con el torneo local no es suficiente. Nuestro objetivo es preparar chicos para que suban a primera y se queden para siempre. La competencia la mejoraremos con la participación de nuestros equipos en torneos internacionales. No hay otra salida”, dijo el argentino, de 51 años y ex jugador de Lanús, Deportivo Español, Quilmes y con un paso corto por Unión Central de Tarija.

Meske y su equipo están a la espera de que pase lo más antes posible la crisis sanitaria que vive el país para retomar el trabajo. Su esperanza es que el club pueda contar pronto con un buen gimnasio para sus dirigidos, pues sostiene que es parte importante en la preparación de jóvenes jugadores, que se alistan para la alta competencia.

“El dirigente tiene que entender que hacer obras en las menores no es un gasto, es una inversión. Lanús estrenó hace poco un gimnasio que le costó 38 mil dólares solo para las juveniles. A eso hay que apuntar. Queremos chicos que tengan condiciones técnicas y físicas para enfrentar a cualquier rival”, dijo Meske./(16 AGO 2020)