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Blooming es uno de los equipos que más noticias genera en esta temporada de transferencias, previa a la temporada de 2021.

Positivas en algunos casos, negativas en otros, pero también existen aquellas en la que debe tomar decisiones. Por un lado, gana en un aspecto y pierde en otro.

La buena noticia es que sigue contratando jugadores con proyección, tal el caso de Lucas Revuelta, de 25 años y 1,87 de estatura, zaguero central que estuvo ligado al Bahía brasileño y al América de Minas Gerais.

Lucas es hijo de Antonio, también defensor, que vistió con éxito la camiseta de Blooming en los años 90.

Revuelta es la séptima incorporación de la academia, que contrató en días pasados a los nacionales Santos Navarro, Óscar Baldomar, Carlos Ribera, Jorge Rojas, Ricardo Pedriel, y al zaguero colombiano Pedro Camilo Franco.

Blooming tiene por resolver la situación del zaguero central José María Carrasco, que es pretendido por algunos equipos nacionales, entre ellos Bolívar. Dirigentes de ambos clubes habrían retomado negociaciones, y la transferencia podría darse en cualquier momento.

El equipo cruceño necesita el dinero que podría ingresarle por Carrasco, para destinarlo a cumplir con las obligaciones económicas que le demanda el plantel y otras exigencias que tienen que ver con el club, pero en contrapartida perdería un valor muy importante en la zaga central.

De acuerdo a datos extraoficiales, Bolívar pretendería pagar 250 mil dólares por el destacado defensor, la misma cantidad que canceló por el atacante César Menacho hace unos meses, pero Blooming pretendería 350 mil dólares.

Dolor de cabeza

Blooming no logra escaparles a los problemas que le causan contratos pendientes con ex jugadores de la institución. Esta vez tiene que ver con el atacante argentino César “Picante” Pereyra, quien dejó excelentes recuerdos en los hinchas celestes, que le reclama deudas de su paso por el club.

También tiene pendientes pagos a otros argentinos, al zaguero Franco Coria y al delantero Gustavo Britos, que también presentaron los reclamos correspondientes.

En grupos de socios del club, los dirigentes reconocieron las deudas con estos futbolistas, pero manifestaron que estas serán canceladas en los diez días de plazo que tienen para hacerlo, por lo que descuentan que podrán continuar con su política de incorporación de refuerzos.

Sin embargo, si no cumple con estos compromisos económicos, la academia no podrá habilitar jugadores para la presente temporada.

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