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El plantel de Blooming cambió de planes. Revisó la decisión de continuar en paro y decidió entrenar para no dar ventajas y cortar cuanto antes la mala racha en el campeonato Único de la División Profesional.

Los celestes tiene a corto plazo dos partidos importantes y, a priori, complicados, ante Nacional Potosí, uno de los punteros, el sábado, y la próxima semana el clásico cruceño con Oriente Petrolero.

Tras una reunión en la sede del club decidieron acudir el campo de entrenamiento para ponerse a órdenes del entrenador Eduardo Villegas.

Empero, la situación económica y que detonó el conflicto no cambia, los jugadores siguen sin cobrar los sueldos correspondientes a los meses de febrero, marzo y abril.

 Junior Sánchez, uno de los capitanes del equipo, protestó en redes sociales. “Decidimos volver a entrenar. Priorizamos lo deportivo sabiendo que nos siguen mintiendo”, señaló en un mensaje de texto con su imagen de fondo.

El gerente administrativo de Blooming, Fernando Cuéllar, a través de sus redes, negó que la directiva del club haya abandonado a los jugadores y que están en contacto permanente con algunos  de ellos para atender “necesidades extremas” refiriendo además que al club le han cortado sus ingresos.

La FIFA aplicó sanciones a Blooming por una deuda de hace dos años con el delantero argentino Alexis Blanco y  que además le impedirá reforzarse cuando se abra el libro de pases en junio. También se suma la demanda del atacante brasileño Rafael Barros, que regresó a su país tras rescindir su contrato, sin recibir lo que se le adeuda.

La historia se repite desde el año 2020 cuando Blooming se perfilaba para clasificar a la Copa Libertadores pero al final perdió hasta el último cupo de Copa Sudamericana a la par de soportar los problemas ocasionados por la falta del pago de sueldos a su plantel.

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