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El 23 de agosto de 2009 se registró una de las agresiones más brutales en el fútbol boliviano y sin duda la más recordada: la patada voladora de Sergio Jáuregui, defensor de Blooming en aquel entonces, a Leonardo Medina, que era delantero de Oriente Petrolero.

Ambos habían sido expulsados y antes de ingresar al camarín Jáuregui atacó con una patada en el pecho al argentino, que terminó en una clínica. La noticia dio vuelta al mundo y el empate (2-2) que lanzó ese encuentro pasó a segundo plano.

Jáuregui fue suspendido por un año y cuatro temporadas después de su regreso, con 28 años de edad, decidió dejar el fútbol. Desde entonces se dedica a su empresa y se alejó completamente de las canchas, aunque reconoce que ahora tiene ganas de ser director técnico.

Después de 11 años, ¿cómo recordás la agresión a Leonardo Medina?

Sí, ha pasado mucho tiempo. La patada a Medina no es un recuerdo grato, ni me siento orgulloso de ello. Es parte de la historia de los clásicos entre Blooming y Oriente, ya que esa acción ha marcado un antes y un después en mi vida y en la vida de los hinchas.

Esa patada es recordada hasta hoy…

Es algo totalmente opuesto a lo que mostré en mi carrera profesional con mis colegas de trabajo y lo que fui como compañero dentro del fútbol, por decirlo así. El fútbol es pasión, perseverancia, disciplina y tener la cabeza fría, algo que yo no tuve en ese momento.

¿Es lo más antideportivo que hiciste?

Para el deporte más lindo del mundo es totalmente antideportivo y por eso digo que no me siento orgulloso de lo que hice, incluso he pedido las disculpas justas y necesarias a los hinchas y a los niños, porque lo que hice es un mal ejemplo y no va de la mano con todo lo que fui de compañero, porque los que me conocen, mis amigos y colegas saben cómo soy. Tengo buenas amistades y recuerdos intachables de cómo éramos y cómo nos llevábamos. Dentro de la cancha siempre fui un jugador que pegaba algunas patadas, pero era mi forma de juego porque realmente sentía la camiseta.

¿Qué fue lo que originó esa reacción tuya, por qué atacaste a Medina?

Esa reacción mía tuvo un… (se pone un poco dubitativo), fue una acumulación de mucho tiempo, como alguien me dijo en su momento, que me comió el personaje de ser el tipo malo dentro de la cancha. Cuando pasó lo de Medina, tuve una discusión normal de las muchas que tuve en mi vida dentro del terreno de juego y simplemente se me salió de las manos y ahí me viene como un blanco mental, es como que no pensaba cuando me expulsaron. En mi cabeza no tenía pensado hacer alguna vez algo así, fue como un impulso, como un instinto animal, que no se explicarlo bien. Si hubiese cobrado un dólar por cada vez que me preguntaron por qué pegué esa patada, seguro que fuera millonario no me quedan dudas y el tema es que hasta hoy no sé cómo contestar adecuadamente, simplemente se saltó el térmico como dicen algunos.

Por lo que entiendo no era algo en contra de Medina, sino algo acumulado con el pasar de los partidos…

Exactamente. Pudo haber sido otro jugador, no tenía nada que ver con esa persona exclusivamente e incluso pudo ser contra otro equipo, pudo haber sido jugando frente a otro rival ya que tampoco era algo en contra de Oriente específicamente.

Con tantos años que han pasado, ahora con cabeza fría, ¿crees que fue justa la sanción que te dieron de suspenderte un año?

La verdad que sí, creo que sí, en ese momento obviamente consideré que no era justa, porque me quedaba sin jugar, se cortaba mucho mi carrera, porque volver a jugar iba a ser complicado, pero analizando todo lo que pasó tengo que decir que fue una sanción justa. Recuerdo incluso que había un sacerdote que era hincha de Blooming y él era de Polonia, un día me habló y me dijo que en su país vio lo que yo había hecho, o sea eso llegó a diferentes partes del mundo. Yo hubiese querido que lo vean a Blooming en el exterior siendo campeón o ganando la Libertadores y no siendo parte de una noticia como la que generé.

¿Cuándo volviste a jugar oficialmente sentiste algún bajón en lo futbolístico?

En realidad, todo ese año que estuve castigado yo lo pude llevar digamos que bien en la parte deportiva gracias al técnico ‘Copito’ (Víctor Hugo) Andrada y mi familia fue fundamental en la parte humana, en lo personal. Gracias a ‘Copito’ que me dio consejos, que me hizo parte del equipo siempre, haciéndome entrenar como a cualquier integrante del plantel como si fuera a jugar el fin de semana, entrenaba igual, me daba consejos de apoyo como un padre, ya que iba a su habitación y me hablaba. Cuando volví obviamente mi cabeza no era la misma porque un golpe o una expulsión todo se iba a relacionarse con el caso Medina, pero con el pasar del tiempo fui perdiendo esa susceptibilidad y fui sintiendo que todo volvía a la normalidad; en lo físico no lo sentí mucho porque en Bolivia hay jugadores que dejan de jugar un tiempo y a veces vuelven mejor, en nuestro país da para poder descansar un año y volver al ritmo normal.

Después de dejar el fútbol en 2013, ¿a qué te dedicaste?

Dejé completamente la actividad del fútbol y me dedicó a la empresa familiar que tenemos con mi esposa (Perfect Recycle), que es una tienda de reciclado de tóner para impresoras y luego la fusionamos con servicios de aire acondicionado, en el que se brinda absolutamente todos los servicios que la gente necesita para su aire acondicionado.

¿Tu empresa también ha sentido los efectos de la crisis generada por el coronavirus?

Todos lo hemos sentido, por supuesto que estamos pasando por eso, nos hemos visto obligados a hacer muchas modificaciones, pero gracias a Dios están comenzando a moverse las cosas y estamos levantando de nuevo la empresa con la mano de Dios.

Me decías que lo de Medina es el recuerdo menos grato que tienes en el fútbol y contrariamente ¿cuál es el mejor recuerdo que tienes de tu carrera futbolística?

El título que gané con Blooming ese año. Pocas veces la gente me ha preguntado sobre el título que ganamos en 2009 ya que las personas se acuerdan más de la patada a Medina. El campeonato que gané con Blooming ese año es mi recuerdo más grato, es el recuerdo que más festejó la gente y alegró a la gran cantidad de amigos que te deja el fútbol.

Ese año tuviste tu recuerdo más grato y también el recuerdo más ingrato…

Exactamente, ni más ni menos.

Después de lo que pasó con Medina, ¿volviste a tener contacto con él, ya sea personalmente o telefónicamente?

Al día siguiente del partido intenté comunicarme por teléfono, pero él prefirió que no hablemos y dio su punto de vista a través de los medios de comunicación indicando que no había ningún problema y creo que él se portó muy bien conmigo, hasta espectacular diría yo. Él lo tomó con mucha madurez de forma increíble.

¿No se cruzaron ni de casualidad?

Seguro, para nada. Medina dejó Oriente al poco tiempo y ya no supe más de él.

Dejaste el fútbol de forma radical en 2013, ya que no juegas en la Mutual, tampoco has tomado el camino de la dirección técnica…

Sí, en realidad solo juego con mis amigos en los campeonatos que me invitan, me encanta jugar. Lo de la dirección técnica no se me había ocurrido antes, pero ya me están entrando las ganas, uno nunca deja de ser futbolista, así que he estado conversando con algunos amigos y estoy averiguando justamente por estos días para iniciar los papeleos y realizar los estudios para ser director técnico.

¿Te estás transando objetivos para llegar a dirigir a algún equipo en especial?

El sueño que tengo siempre es comenzar a dirigir a un equipo profesional y que sea Blooming, porque es un equipo que representa una gran imagen para mí y yo represento una imagen para ellos, es el mejor equipo de Bolivia. Es un reto interesante intentar plasmar en cancha lo que uno puede transmitir a 20 jugadores o más.

Desde que colgaste las chuteras tampoco se te ha visto en los estadios…

Te cuento que cuando dejé el fútbol decidí alejarme completamente. No veía noticias deportivas, no veía fútbol nacional, no sabía dónde jugaban, quién era campeón, no veía absolutamente nada, no iba al estadio y tampoco me llegó una invitación de Blooming para volver a ir al estadio. Entonces retorné al estadio recién el año pasado porque me lo pidió mi hijo, ya que a él le gusta el fútbol y es hincha de Blooming, así que el año pasado fuimos a ver dos partidos, en uno el equipo ganó por goleada y en el otro perdió 1-0 ante Nacional, un partido clave cuando estaba peleando el título.

Sacando cuentas, dejaste el fútbol relativamente joven, tenias 28 años cuando tomaste esa decisión…

Así es, no sufrí ninguna lesión ni nada parecido, lo dejé porque me cansé, era absurdo el manoseo que hacían los dirigentes de San José y Sport Boys (buscaba el ascenso) en contra de los jugadores de fútbol y de paso me involucraron a mí, entonces me dije que nunca iban a valorar al jugador de fútbol y decidí alejarme completamente.

Perfil

Sergio Jáuregui

Edad: 35 Años (13-03-1985)

Lugar de Nacimiento: Santa Cruz

Su esposa es Marcela Menacho con quien tiene dos hijos: Luciana (11) y Sergio Antonio (7).

Los clubes profesionales en los que jugó fueron Blooming (2002-2005); Yverdon-Sport, de Suiza (2005-2006); The Strongest (2006), Blooming (2007-2010) y San José (2011-2012). También defendió los colores de la selección nacional en las categorías juveniles y mayores.