Escucha esta nota aquí

Bolívar sufrió un duro revés con el gol en contra que Palmeiras marcó a los 34 minutos, de penal, mediante el atacante Willian Gomes. La conquista de los brasileños no sorprendió porque hasta ese momento fue el equipo que generó más llegadas sobre el arco de Javier Rojas, desnudando las falencias de un cuadro boliviano falto de competencia.

De ahí es que el error de Adrián Jusino, sobre Ronielson Da Silva cuando transcurrían los 32 minutos puso en evidencia las descoordinaciones defensivas de una zaga, que le costó salir del fondo y que se mostró frágil a la hora de marcar.

En la jugada del penal, Jusino puso la pierna al atacante brasileño como lo pudo hacer un novato, que desconoce las consecuencias de entrar fuerte en área propia. La falta fue clara, por lo tanto el árbitro no dudó en sancionarla.

Para la academia es un duro golpe porque juega en casa y está obligado a presionar. No lo puede hacer porque Claudio Vivas optó por jugar con Roberto Fernández y Erwin Saavedra como extremo y dejó solo a Marcos Riquelme en el ataque para que desgaste a los centrales brasileños.

La estrategia no funciona. Bolívar llega poco y sin profundidad. Falta más presión y desequilibrio. Juan Carlo Arce está solo en la creación y sus colegas de oficio optan por hacer lo simple o en todo caso de jugar casi siempre para atrás, una señal de temor y de inseguridad.