Escucha esta nota aquí

Carlos Ángel Quisbert Fernández, periodista del matutino "El Diario", debía quedar en libertad luego de pasar dos noches encarcelado en el penal de San Pedro de la ciudad de La Paz. Se lo acusaba de obstaculizar la investigación de la muerte del bebé Alexander en noviembre pasado. Sin embargo, saldrá el jueves, pues el gobernador de la cárcel trabaja solo hasta las 18:00 y no autorizó su salida.

Gestiones de los diferentes gremios periodísticos, la Defensoría del Pueblo, el Gobierno e incluso el Fiscal General del Estado, Ramiro Guerrero, permitieron que se oficialice la solicitud de acción de libertad para el reportero. Un tribunal le dio la razón y ordenó su libertad.

El periodista se trasladó el pasado domingo a la cárcel de Calahuma para entrevistar a Madelene Paola P.Ch., acusada de infanticidio por la muerte de Alexander, del Hogar de Niños Virgen de Fátima (La Paz), en noviembre pasado. 

Inicialmente, el fiscal Marco Antonio Vargas imputó al comunicador por el delito de “obstrucción a la justicia”, sancionado por el artículo 32 de la Ley 004, y bajo el argumento de haber intentado entregar dos manuscritos a la acusada de infanticidio.

Esa acción fue avalada por la juez Lorena Camacho, que ordenó la detención preventiva de Quisbert, hecho que fue calificado como un "error", debido a que la acusación se circunscribe solamente a funcionarios públicos. 

Marchas casi en todo el país hicieron que se agilicen las acciones para conseguir la libertad del comunicador, que afirmó a los medios que su trabajo llegó a incomodar a los fiscales que estuvieron asignados al caso. 

Desde el Consejo de la Magistratura se determinó instaurar un proceso disciplinario contra la juez, mientras que el Fiscal General anunció algunas otras medidas dentro de la Fiscalía de Distrito de La Paz para evitar que se cometan similares injusticias. ,