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C. Torres / N. Fernandez

A ocho días del conflicto más gra­ve que enfrenta el Gobierno du­rante los últimos años, analistas políticos consideran tres escena­rios para llegar a una solución al conflicto que vive el país por los resultados de las elecciones gene­rales del 20 de octubre.

El primero es que se desencadene la violencia entre sectores afines al MAS y los sectores movilizados, situación que radicalizará las acciones del Gobierno.

El segundo es que Car­los Mesa acepte la realización de la auditoría y que ambos bandos acepten sus resultados.

El tercer escenario es que la Coordinadora de la Democracia, recientemente creada, defina las demandas y so­licite el diálogo en base a la aten­ción de las mismas. 

El primer escenario posible según el analista político Pablo Villegas, es que la ciudadanía que bloquea de manera pacífica, responda ante las provocaciones de sectores afines al MAS, que anunciaron aumentar el cerco a las ciudades capitales a partir de hoy que mantengan las protestas en contra del resultado electoral.

“La gente que salió a las calles no salió a atacar, salió a resistir y es probable que con la salida de gru­pos de choque del MAS, se desate la violencia”, dijo.

En este caso, afirmó que el Gobierno radicalizará su po­sición y resultará favorecido el presidente Evo Morales.

El segundo escenario se daría en caso de que Mesa y Morales acepten la auditoría anunciada por la OEA y se comprometan a respetar los resultados y que, ade­más, estos sean vinculantes. 

Para Villegas, fue el propio Go­bierno el que cerró la posibilidad de dar solución al conflicto, ya que al gestarse las protestas, la demanda era la realización de una segunda vuelta entre los can­didatos más votados en el proceso electoral, Carlos Mesa, de Comu­nidad Ciudadana y Evo Morales, del MAS.

Actualmente el movimiento ciudadano cambió de consigna, ahora exige la anulación de las elecciones generales y la renuncia de los vocales del TSE.

Otras voces más radicales piden la renuncia del primer mandatario. Para el analista político Iván Arias, la opción de la auditoría puede ser utilizada por el Gobier­no para desmovilizar a la pobla­ción que protagoniza bloqueos, marchas y cacerolazos en todas las ciudades capitales del país.

El analista Daniel Valverde con­sidera que “el país tiene una bom­ba en sus manos” y que la decisión que tomen los protagonistas del conflicto marcará la gobernabi­lidad y futuro de Bolivia.

“Únicamente una auditoría in­tegral y bien diseñada, conducida por agentes internos e internacio­nales, imparciales y confiables podrá generar salida a la crisis. Sus resultados vinculantes po­drán servir para comenzar a curar las heridas de nuestra democracia electoral, y tomar las definiciones que sin esos resultados son un sal­to al vacío”, expresó.

Según Valverde, la auditoría deberá establecer si hubo o no fraude y si este implicó la comi­sión de delitos electorales que deberán ser sancionados como la normativa dispone.

El analista Franklin Pareja cree que el movimiento ciudadano ca­rece de un norte y de actores que viabilicen acercamientos con el Gobierno que encaminen a una solución del conflicto.

Gustavo Torrico, militante del MAS, considera que “la auditoría será como el VAR en el Mundial de Fútbol porque nos dirá si el TSE cobro o no penal cuando así se ameritaba”.