Escucha esta nota aquí

Promovieron la unidad opositora y la defensa de los resultados del 21F, pero hoy muestran signos de su primera fisura. Así se evidenció el martes 23 de julio, en el encuentro entre representantes de comités cívicos y del Comité Nacional por la Defensa de la Democracia (Conade), en La Paz, donde un grupo presentó una carta para exigir la renuncia de Óscar Ortiz, presidenciable por la alianza Bolivia Dice No, y para apoyar la candidatura mejor posicionada en las encuestas que enfrente al MAS en las elecciones generales de octubre, ante lo que Luis Fernando Camacho, presidente del Comité pro Santa Cruz, se opuso.

Para Vladimir Peña, jefe de campaña de Bolivia Dice No, la respuesta de Camacho fue “coherente con los valores democráticos que profesa” y, al contrario, cree que “algunos cívicos “perdieron la brújula” al solicitar la renuncia de candidatos. “Es un contrasentido que los que se decían defensores del voto del 21F, ahora presenten propuestas antidemocráticas”, expresó Peña en EL DEBER Radio.

Consultado por EL DEBER, Antonio Alarcón, dirigente de uno de los tres comités cívicos de La Paz, negó que se haya solicitado la renuncia de Ortiz -como afirmó Camacho- argumentando que actúan como cívicos y no como partidos políticos. Sin embargo, se mostró de acuerdo a que haya un voto útil opositor que derrote al partido oficialista. “Estaríamos muy de acuerdo en que vaya algún líder (opositor) y derrote al actual Gobierno; apelo al patriotismo no solamente de Ortiz sino de los otros que están bajitos (en las encuestas) y que vean qué es lo mejor que se puede hacer por Bolivia”, dijo.

La filtración de esta propuesta de renuncia de candidatos con baja intención de votos en las encuestas provino de Virginio Lema, candidato a la Presidencia por el MNR, quien primero acusó a Camacho de “inclinarse” por la candidatura de Carlos Mesa, candidato a presidente por Comunidad Ciudadana, y luego que “impidió que el movimiento cívico pida la dimisión del candidato de la alianza Bolivia Dice No”.

Al respecto, Juan Flores, dirigente cívico de Cochabamba, desmintió lo expuesto por Camacho y Lema, y dijo que en todo caso ‘habrían’ pedido la renuncia de todos los candidatos, es decir, desde Mesa hasta Ruth Nina, de Pan-Bol. “En todo caso, lo que plantea Lema solo serviría para habilitar a los inhabilitados Evo Morales y Álvaro García Linera”, dijo.

Por su parte, David Torrelio, dirigente cívico de Cochabamba, desconoció a Flores como presidente cívico cochabambino y dijo que su gestión feneció en octubre de 2017. “Él ha sido permanentemente rechazado por los representantes de sectores sociales; trató de ser candidato pero no lo consiguió hasta ahora. Se debe estar promoviendo para las subnacionales”, expresó.

Consultado sobre la representatividad de las decisiones tomadas por Flores, como el apoyo al paro nacional del 21 de agosto, o de un probable paro indefinido a partir del 10 de octubre, dijo que “eso sería puesto a consulta ciudadana”, ya que considera que los comités cívicos son ‘autónomos’ y deben tomar determinaciones que afectan a la región en base a sus propios estatutos.

Ortiz apunta a Comcipo

Tras filtrarse la propuesta de pedir su renuncia, Óscar Ortiz, indicó que hay “un presidente de un comité cívico que se prestó a la compra y traición de un candidato”, y luego precisó que se refería a Marco Antonio Pumari, presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo).

“Claramente los comités cívicos deben defender los principios y valores democráticos, y no servir de instrumentos de una candidatura que no puede crecer, que no recibe más apoyo porque el pueblo boliviano no confía más en ella, y que cree que la única forma de ganar es quedándose solo”, señaló Ortiz.

El 12 de julio, el senador Edwin Rodríguez, renunció a su candidatura a la Vicepresidencia de Bolivia Dice No, en reacción a una carta que envió Comcipo, a la cabeza de Pumari, convocándolo a “no ser cómplice para que (el presidente) Evo Morales se perpetúe en el poder”, en referencia a esto, Ortiz nuevamente veía que había un interés de Comcipo de interponerse en su candidatura para favorecer a la de Carlos Mesa.

Al respecto, Pumari, consultado por EL DEBER, dijo que no se prestaría a “discusiones políticas partidarias”, pero que desplazar al MAS del poder va más allá de un interés partidario.

“Pedimos que los partidos asuman su rol histórico, unifiquen criterios más allá de los nombres. Es cuestión de voluntad y no de partidos”, respondió Pumari.

Respecto a las acusiones que implican ‘retribuciones económicas’, como es el caso de la renuncia de Rodríguez, Pumari dijo que se está intentando “manchar la imagen de la institución” y que “acusar sin pruebas es de cobardes”.

Consultado, el expresidente cívico Jhonny Llally, dijo que la dirigencia cívica debe mantenerse al margen de la política partidaria, y que de comprobarse que “Pumari pidió la renuncia de candidatos se debería considerar su expulsión”, de acuerdo a estatutos.

En CC el vocero Jose Luis Bedregal, negó las acusaciones de Lema sobre que el movimiento civico favoreciera la candidatura de Mesa. “Respetamos la institucionalidad cívica de los nueve departamentos y valoramos el rol que estas instituciones cumplen en defensa de los valores democráticos”, dijo.

Por su parte, el exministro de Autonomías, Hugo Siles, aseguró que “ya es conocido el vínculo entre Camacho y la gente de la Gobernación cruceña”, ya que con esos vínculos llevan adelante los paros y movilizaciones de las “seudo plataformas ciudadanas”. Dijo que el Comité Cívico está totalmente parcializado con Ortiz y que se debe a que tienen interéses económicos en común.

Comentarios