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Fue el primer round y fue bien jugado. La plenaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Santo Domingo (República Dominicana), fue el escenario del duro intercambio de acusaciones por las aguas del Silala entre los cancilleres David Choquehuanca, de Bolivia, y Heraldo Muñoz, de Chile. El diplomático boliviano señaló que Santiago tiene una “realidad diferente” sobre el Silala y reivindicó que estas aguas nacen de manantiales que están en territorio boliviano. La autoridad chilena se incomodó y se limitó a repetir una vez más que entre Bolivia y Chile “no hay temas pendientes”.

Choquehuanca tuvo dos intervenciones. Muñoz, una. En la primera, la autoridad boliviana informó de que Chile tiene una “realidad diferente” sobre las aguas del Silala. Reivindicó que este recurso nace de manantiales y bofedales, y que fueron canalizados por los chilenos para que vayan directo a su territorio.

“Los manantiales se encuentran exclusivamente en territorio boliviano, estoy hablando de las aguas del Silala. El Gobierno de Chile pide a la Corte (Internacional de Justicia) que declare que se trata de un río internacional, pero la realidad es otra, la realidad es diferente”, reivindicó el canciller boliviano.

Evo critica la demanda

Chile presentó ante la CIJ?una solicitud de demanda por las aguas del Silala. Su argumento central es pedir a la Corte que declare si este recurso es o no un río internacional. Ayer, el presidente Evo Morales calificó como un ‘panfleto’ la demanda chilena y consideró que se hizo “a la rápida” por mejorar la imagen de la presidenta Michelle Bachelet.

En la OEA, Muñoz, luego de que su colega boliviano terminara su intervención, pidió la palabra e incómodo se limitó a decir que los temas marítimo y del Silala se encuentran en la jurisdicción de La Haya y que no compete hablar de “temas bilaterales” en ese foro. Además, terminó su intervención repitiendo que entre Bolivia y Chile “no existen temas pendientes”.

Choquehuanca volvió a intervenir. Respondió que sí existen asuntos pendientes entre ambos países y que Chile lo reconoció al firmar una agenda de 13 puntos. Además, recalcó que la CIJ decidió seguir con la demanda marítima, lo que significa otro tema pendiente.
Morales acusó al Gobierno de Chile de tener una “doble moral” y calificó la demanda chilena por las aguas del Silala como un “panfleto”.

“Un poco he revisado el documento que llevó Chile (a la CIJ), es un panfleto para mí”, dijo Morales, quien añadió que la demanda fue “precipitada” y que fue elaborada para mejorar la imagen de Bachelet