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Desde que desapareció el 28 de agosto, las amigas y 'Adrián', el novio de Ariana Yésica Palacios sospechaban que algo raro ocurría. Intentaron sin éxito contactarse con ella y más bien recibieron intimidaciones del padre, quien finalmente tuvo que confesar el crimen.

El hecho ocurrió en una vivienda en la calle Félix Frías de Villa Tesei, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, donde Yésica convivía con sus padres y su hija de seis años, informó el diario argentino Página 12.

El crimen se mantuvo escondido durante casi un mes. Willy Palacios (64 años) que trabajaba en una funeraria y era padre de la víctima confesó que el 28 de agosto tuvo una fuerte discusión con su hija, en la que hubo forcejos, de repente le corto el cuello y la sepultó en el patio de la casa familiar.

El pasado domingo, el asesino confesó el hecho a otro de sus hijos, quien realizó la denuncia ante la Policía.

En el caso intervino el fiscal de Morón Walter Leguisamo, quien luego de la detención de Palacios ordenó la preservación de la escena del crimen, donde se hizo el hallazgo del cuerpo, con intervención de personal de Bomberos y de la Policía Científica.

Las amigas y el novio desconfiaron

Los padres de Yésica son de nacionalidad boliviana; sin embargo, la víctima y su hija son argentinas. Ella trabajaba en un call center.

El novio y las amigas más cercanas de Yésica nunca creyeron la versión de los padres que señalaron que Ariana se había ido propia decisión “para empezar una nueva vida, con un nuevo empleo” y más bien creen que hubo encubrimiento de parte de familiares.

 “El padre me había dicho que siguiera mi vida, me dijo que Ariana no quería seguir la relación”, declaró Adrián, quien no pudo hablar más con su novia desde el 28 de agosto. Los mensajes que él le enviaba por celular eran respondidos de manera extraña.

Las amigas también desconfiaron. Por ejemplo, les dijo que tenía un supuesto “nuevo novio” con el que se estaba “conociendo”.

Como les pareció que esa no era la forma en que respondería Ariana, dos de sus amigas, Jésica y Nadia, presentaron la denuncia por su desaparición, algo que jamás hicieron los padres.

El padre intentó intimidarlas

A sus amigas, el padre les dio distintas versiones sobre la ausencia de su hija. Cuando ya no pudieron contactarse por celular, les “dijo que Ariana no tenía, que se le había fregado, luego que estaba lejos”. Cuando el padre se enteró que habían denunciado la desaparición las buscó para intimidarlas.

En otro momento, el padre les dijo que “la había echado a Ariana porque ella les había pegado a sus padres y me dijo: 'vos te vas a preocupar por una persona que les pegó a sus padres”, intimidándome a que no haga nada”, contó Jésica.

La joven dejó entrever que sospecha que la madre de Ariana sabía lo que había pasado. “Una vez Ariana, me dijo que su madre no era lo que parecía”.

Las amigas y el novio aseguran que la víctima estaba “algo distanciada” de su madre, aunque parecía tener “una buena relación” con el padre.