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La Gendarmería de Chile observó la pollera que vestía la madre de uno de los nueve bolivianos detenidos en la cárcel de Alto Hospicio, en Chile, al que ella pretendía visitar. La oficial estuvo a punto de no dejarla ingresar y le indicó que no lo hará si va vestida así en su próxima visita. En el vecino país ven un procedimiento de seguridad, mientras que los familiares y el presidente Evo Morales denunciaron el hecho como un acto de discriminación.


 “No voy a tener que llevar pollera, me dijo bien claro la señorita (oficial de Carabineros que se encargó de requisarla al ingresar a visitar a su hijo) que trajera una mankancha (enagua que usan las señoras debajo de sus polleras) y una falda, nada más”, declaró a la Red Uno Basilia Mendo, madre de Brayan Leandro Quenallata Mendo, el más joven (24) de los nueve, siete aduaneros y dos militares, acusados por los delitos de robo por intimidación, porte ilegal de armas y contrabando, cuando eran ellos los que interceptaron camiones de contrabando en la frontera.


El presidente Evo Morales, a través de su cuenta de Twitter, comentó al respecto: “Discriminan a madre de detenido por usar pollera. En Bolivia tenemos una Ley contra el Racismo, en Chile parece que no #LiberenALos9”.


El diputado chileno Jorge tarud se comprometió con EL DEBER a averiguar por qué Gendarmería tuvo esa actitud con la señora Mendo.
“No tengo conocimiento de aquello, pero Gendarmería en Chile se rige normas que se deben seguir durante la visita a los presos. No creo que haya sido un acto discriminatorio porque sea boliviana, pero en todo caso déjeme averiguar, porque aquí no se ha sabido eso, por eso yo no entendí el tuit de Morales”, apuntó.


Además, complementó que “podría ser que debido a que una persona lleve demasiada vestimenta, la Gendarmería teme de que pueda meter algo indebido, le pongo como ejemplo un cuchillo. En todas partes del mundo hay esas normas, pensaría en eso antes de que se trate de discriminación”.
“El acoso contra nosotros empieza desde la frontera, apenas pasamos nos preguntan si somos familiares de los detenidos”, dijo Constancio Quenallata, familiar de otro de los internos bolivianos en el penal de Alto Hospicio.


Quenallata manifestó que lo que pasa es muy triste, porque “estos atropellos se suman a que ya tenemos bastante con ver poco a nuestros hijos. En el último viaje le comento que yo tuve una experiencia penosa”.


Relató que cuando hicieron la requisa en el centro penitenciario estuvieron a punto de no dejarlo entrar por su pantalón. “Cuando vamos tenemos dos horas de visita, pero estamos con los muchachos máximo media hora porque pasamos por seis controles tardan mucho. Hay un lugar donde te hacen sentar, cuando yo lo hice, con ese pantalón, el mismo con el que fui varias veces, se activó una alarma”. Fue retenido. Tras una larga espera “me dejaron entrar. Abracé a mi hijo y a los 10 minutos, cuando empezábamos a charlar, terminó la visita. Lo hacen a propósito”, dijo.
La jueza Isabel Peña aceptó el recurso presentado por los abogados de los nueve bolivianos detenidos y fijó una nueva audiencia para el 25 de mayo.


Este hecho llena de esperanza a los familiares. “Nos reuniremos el lunes para definir qué haremos ante eso, hablaremos también con el defensor del pueblo, espero que pronto tengamos a nuestros hijos de retorno”. De la misma forma, oficialistas y opositores celebraron que esa audiencia se realice, y esperan que los compatriotas puedan salir. 

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