Escucha esta nota aquí

Once décimas incendian a un país. Después de casi 24 horas de paro, la Transmisión Rápida y Segura de Actas se reanudó y, al 95,63%, dijo que el resultado de las elecciones del domingo eran 46,85% para Evo Morales y 36,84% para Carlos Mesa. 

Eso encendió los ánimos de las personas que desde la noche del domingo hacían vigilia afuera de los tribunales electorales departamentales y generó movilizaciones en las nueve capitales del país que, hasta el cierre de edición, ya ha provocado la quema de dos TED (Potosí y Sucre), la gasificación en seis ciudades (Sucre, Potosí, Cochabamba, La Paz, Oruro y Camiri), un motín de mujeres policías en Sucre, el acordonamiento policial de la plaza Murillo, la convocatoria a reunión de todos los cívicos del país en Santa Cruz de la Sierra y un probable paro cívico nacional desde el mediodía. 

Además, hubo un severo llamado de atención de la Organización de Estados Americanos, el desconocimiento de los resultados y llamado a la desobediencia civil por parte de Carlos Mesa y una alerta a sus ciudadanos por parte de la embajada de Estados Unidos. 

En menos de 24 horas después del cierre de las elecciones, el país entero está convulsionado. 

Desde el Gobierno, piden esperar el fin del conteo, algo que parece improbable, con una movilización que se atiza con el paso de los minutos y unos tribunales electorales incendiados o asediados por la molestia ciudadana, que cree que hubo fraude electoral.

Los peores temores

En septiembre, la Unión Europea advirtió que era tan baja la credibilidad del Tribunal Supremo Electoral, que temía por el día después de las elecciones. Esto se confirmó ayer, ya que luego de la queja de los veedores internacionales, que no entendieron por qué el Tribunal suspendió la transmisión rápida de actas, así como paró sin explicación, los vocales decidieron reanudar con este método, cuando el cómputo oficial superaba el 60% y daba un virtual empate entre MAS y CC. 

Cuando se hizo público, dio 10,14% de ventaja a Evo Morales sobre Carlos Mesa. Antes de ello, durante toda la jornada, en varias ciudades del país se habían diseminado denuncias de ánforas y papeletas electorales encontradas en manos de civiles, sin que ningún vocal o autoridad saliera a explicar que, 

una vez concluido el escrutinio en las mesas de votación, lo único que tiene valor legal es el acta. Todo eso fue caldeando los ánimos y la gente se fue congregando con mayor rabia alrededor de los TED. De nada sirvió, por ejemplo, que los vocales de Potosí se reunieran con los cívicos. 

Cuando reanudaron con la actualización de la información del TREP, todo se volvió inflamable. Desde Santa Cruz de la Sierra, Carlos Mesa, afuera de la sala plena del TED, instalado en la Fexpo, anunció que desconocía los resultados que acababan de ser difundidos, pidió que los observadores internacionales se pronuncien sobre lo que consideró un claro fraude y anunció que buscaría la unidad de los cívicos, el Consejo Nacional de Defensa de la Democracia y los políticos para defender el voto. 

Luego, caminó unos 300 metros hasta la rotonda del tercer anillo externo y Roca y Coronado, para pronunciar un discurso. Allí, su candidato a vicepresidente, Gustavo Pedraza, aseguró que estaba dispuesto a dar su vida para defender el voto.

 “Evo Morales dio un salto al vacío, se ha encontrado a un pueblo enfurecido por los abusos que está cometiendo desde el 21-F, es un salto para atrás, hacia la dictadura sin retorno, siguiendo a Maduro. 

No podrá derrotar a los bolivianos que defenderán su voto en las calles. La segunda parte de la lucha para recuperar la democracia apenas comienza”, aseguró. Desde el Gobierno, el ministro de Comunicación, Manuel Canelas, llamó a los bolivianos a esperar que al menos esta herramienta concluya con el cómputo, que aún quedaba un 5% por contar y que la diferencia, de solo 11 décimas, no garantizaba aún la segunda vuelta. Para ese momento, el conteo rápido de VíaCiencia ya era una referencia de la que se agarraba Carlos Mesa para demostrar el supuesto fraude. 

En ese conteo rápido -un estudio de opinión sobre resultados electorales-, la diferencia entre primero y segundo era de solo cuatro puntos y garantizaba la segunda vuelta para el 15 de diciembre. Canelas recordaba que los candidatos de Comunidad Ciudadana no querían comentar las encuestas de esta empresa y que ahora la consideran poco menos que palabra santa.

El peor escenario

Luego de ese intercambio entre políticos, habló la calle. En La Paz, militantes opositores y oficialistas se enfrentaron y Waldo Albarracín, presidente del Conade y rector de la UMSA, resultó herido. Pronto el conflicto saltó a Sucre, donde los universitarios asediaron a la Policía hasta que se retiró y quemaron el edificio del TED. Luego, un grupo de mujeres policías se amotinaron y marcharon

en la plaza 25 de Mayo junto a los manifestantes, pidiendo el respeto al voto. El fuego pronto se extendió por el sur, tanto en Potosí, donde los movilizados superaron a la Policía e incendiaron el TED, como en Tarija, donde quemaron boletas electorales. 

Algo parecido sucedió al otro extremo del país, en Cobija, donde la finalización del cómputo oficial (ganó Morales por una ventaja de poco más de 2.000 votos) no detuvo la protesta. 

En Beni, un grupo de manifestantes también trató de tomar el TED, pero fue replegado con gases y se fue, a las 21:00, prometiendo volver. 

En Cochabamba y Oruro, también se impusieron los gases lacrimógenos, mismo recurso utilizado por la Policía en La Paz para alejar a los manifestantes de la sala plena del TSE

En Santa Cruz de la Sierra, luego del discurso de Mesa y el anuncio de Luis Fernando Camacho, presidente cívico, de una reunión hoy a las 10:00 donde se decidiría un paro nacional indefinido desde el mediodía, la vigilia menguó un 80%. Hubo un grupo de jóvenes que, espoleados por las imágenes de otros tribunales ardiendo, trataron de derribar una reja de la Fexpo, pero pronto fueron contenidos por la multitud, que los acusó de infiltrados. 

Al filo de la medianoche, un contingente policial acordonó la plaza Murillo en La Paz, mientras el cambio de guardia de los Colorados de Bolivia, en traje de guerra, generaba más susceptibilidades en las redes sociales. El cómputo oficial y el del TREP se interrumpió a las 22:30, probablemente por los incidentes en casi todos los tribunales departamentales del país. 

La OEA lanzaba la voz de alerta, exigía que se respete el voto de los ciudadanos, observaba los parones del TSE y anunciaba recomendaciones para una segunda vuelta. Más o menos en los mismos términos, la Conferencia Episcopal Boliviana cerraba la jornada, pidiendo el respeto del voto y llamando a la paz y a la tranquilidad entre bolivianos.