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 El presidente del Comité pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, denunció ayer que recibió tres llamadas telefóni­cas de personas enviadas, su­puestamente, por el presidente Evo Morales poniendo precio al paro cívico, que lleva tres días en Santa Cruz de la Sierra.

“Le respondí que el pueblo boliviano y el pueblo cruce­ño no tienen precio, no tiene (precio) su libertad y no tiene precio su democracia. La única condición para que el pueblo retorne a su casa es la segun­da vuelta.

 No vamos a negociar principios. Si el presidente Evo Morales quiere reunirse con­migo lo va a hacer al pie de nuestro Cristo Redentor, de­lante de todos los cruceños.

No puede haber secretos y no podemos seguir reuniéndo­nos entre cuatro paredes en un cuarto oscuro y a espaldas del pueblo”, dijo Camacho, en una transmisión a través de sus redes sociales.

Esto fue negado por el mi­nistro de Gobierno, Carlos Ro­mero, que en contacto con el streaming de EL DEBER negó esta posibilidad. 

“Cualquier comunicación de esa naturaleza tendría que ser evaluada y considerada en el gabinete político, no hay ninguna comunicación. Si él (Camacho) sostiene eso que diga tal persona me llamó de este número. Yo puedo ase­gurar que esa posibilidad no ha existido”, aseguró.

La intervención

Esa no fue la única denuncia que hizo Camacho. Eran las 16:00 y aseguró que a las 17:00 había una orden de intervenir los bloqueos. 

“Si bien hay la orden del minis­tro de Gobierno al comandante Echegaray, de llevar a la Policía a las calles este viernes para re­primir al pueblo y entregarle al presidente Morales como regalo de cumpleaños una Santa Cruz limpia de personas, Santa Cruz no es objeto ni regalo, no es un trofeo”, dijo.

Hoy es el cumpleaños del pre­sidente Evo Morales, cumple 60 años y en ese sentido, su supuesto regalo era una Santa Cruz de la Sierra sin paro. Esto fue desmentido por Rome­ro y Echegaray. 

El ministro ase­guró en EL DEBER que no había “ningún plan para intervenir a las 17:00, es una información absolutamente falsa, errática, no corresponde a la realidad. 

La Po­licía tiene instrucciones de acudir ante denuncias ciudadanas, ante situaciones de saqueos o atenta­dos a la propiedad pública, pero cualquier concentración o blo­queo está absolutamente garan­tizada”, explicó Romero.

Camacho se esperaba una res­puesta de este tipo y había asegu­rado que la Policía no iba a salir porque “está con su pueblo, igual los militares. Si la orden viene del Gobierno, no la van a acatar. 

Ellos quieren que le demos el apoyo, confiemos en ellos, si vemos un policía abracémoslo, démosle agua, invitémoslo a ser parte de esta lucha”, concluyó.

No contento con la respuesta de Romero, Camacho se fue a buscarla de propia boca del co­mandante Echegaray, que había utilizado las redes sociales para negar cualquier intervención. El presidente del Comité caminó hasta el Comando de la Policía e intentó preguntarle al jefe policial si era masista.

No lo dejaron ingresar y se diri­gió hacia la estatua del Cristo para pronunciar su ya acostumbrado discurso de la noche.