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El cabildo de La Paz congregado en la plaza San Francisco, anoche, no solamente desconoció la postulación “ilegal” del binomio del MAS. Fue más allá y ordenó activar los mecanismos de “desobediencia civil democrática” para los resultados que obtenga la candidatura de Evo Morales y Álvaro García Linera, en las elecciones del 20 de octubre.

El Gobierno no hizo comentarios hasta el cierre de edición. El presidente de Diputados, Víctor Borda y el Ministro de Comunicación, Manuel Canelas no contestaron al requerimiento. La presidenta del Senado, Adriana Salvatierra y el titular de Gobierno, Carlos Romero, se excusaron porque estaban en reuniones.

La resolución tuvo ocho puntos. En el ámbito relacionado con el Gobierno y los comicios, también resolvió un juicio contra Morales por traición a la patria, votar por las candidaturas que cumplen con la Constitución, defender el voto, denunciar cualquier intento de fraude electoral, y exigir la renuncia de los vocales del Tribunal Supremo Electoral.

El documento reivindica en su segundo punto la vigencia plena del artículo 168 de la Constitución Política del Estado que impide una nueva reelección en el cargo de presidente y vicepresidente para las elecciones de 2019 y que el referéndum constitucional del 21 de febrero de 2016 es vinculante y de obediencia obligatoria. Por ello el Cabildo resolvió “desconocer la postulación ilegal de Evo Morales y Álvaro García Linera”. De esta forma siguió el camino abierto el viernes en una concentración similar en Santa Cruz.

La propuesta de resolución del cabildo fue aprobada con una ovación. Poco antes, el presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, Fernando Camacho, había pronunciado un emotivo discurso en el que resaltó la importancia de la unidad entre regiones, para “construir un país” que sea “equilibrado y solidario”.

El rector de la UMSA hizo una pausa, y remarcó que ese punto de la resolución tenía una segunda parte que debía ser aprobada, y continuó la lectura, que remarcaba que se desconocía la postulación de ambos, “así como cualquier resultado electoral del binomio ilegal activando los mecanismos de desobediencia civil democrática” y la concurrencia exclamó al unísono: “¡Aprobado, aprobado!”.

El pliego de determinaciones incluyó también apoyar al sector de salud en su protesta por sus reivindicaciones; exigir una amnistía para personas encarceladas injustamente, entre ellos Franklin Gutiérrez y Sergio Pampa, dirigentes de Adepcoca; defender el bien común y los derechos de la naturaleza, instando a la abrogación de las leyes que autorizan los chaqueos y la ampliación de la frontera agrícola; demandar la abrogación del decreto de creación de la empresa de litio y garantizar ese recurso natural para Potosí.

Desde las 16:00, la Policía cortó los accesos a San Francisco, incluso desde la avenida Arce, a kilómetro y medio del lugar de la concentración.

Dos horas después, la histórica plaza estaba abarrotada y la gente llegaba hasta el Obelisco, cuadras más abajo, sobre la avenida Mariscal Santa Cruz.

Entre el público estuvieron los candidatos Carlos Mesa, que fue aclamado varias veces, y el postulante y senador Óscar Ortiz.

Fueron 14 oradores antes de la lectura de la resolución. Cada uno abordó algunos de los aspectos que fueron mencionados en el documento.

El momento más tenso de la reunión se generó cuando la activista de Mujeres Creando, María Galindo, tomó la palabra.

Culpó al Comité pro Santa Cruz, por impulsar la política de ampliación de la frontera agrícola para importar carne a China y la producción de biodiesel, generando -en su criterio- los incendios que devastaron en el oriente.

“No he venido a corear con los caballeros del Comité Cívico de Santa Cruz, no he venido a corear con los caballeros de La Paz”, dijo Galindo, lo cual motivó la rechifla de los presentes en el Cabildo y gritos de “fuera, fuera”.

Se dirigió también al candidato Carlos Mesa. Le advirtió que el voto “no es un cheque en blanco”.

La activista pidió respeto y desafió a la concurrencia. Señaló que la democracia no sólo es respeto al voto sino también, por el respeto “a las libertades sexuales, a las lesbianas, a los transexuales y los maricones”.

Al final, Galindo terminó gritando: “¡Esto es machocracia, esto es machocracia!”.

Silvia Gallegos, representante del Colegio de Biólogos de La Paz, llamó a “defender a la Chiquitania” y recalcó en que las políticas extractivistas son extremadamente dañinas. “Fueron 5,3 millones de hectáreas que se perdieron”, dijo y terminó gritando: “Ni soya ni coca, el bosque no se toca”. En ese marco pidió una auditoría ambiental y juicios de responsabilidades contra el Gobierno.

Los organizadores invitaron a Enrique, el hermano del bombero fallecido durante los incendios en la Chiquitania, Pablo Miguel Suárez. “Su voz tiene que trascender y perdurar. Que sirva de experiencia para que no vuelva a ocurrir en el futuro” e hizo un homenaje a otras víctimas.