Escucha esta nota aquí

El diálogo tiene piedras en el camino. El Gobierno y el Movimiento Al Socialismo (MAS), con mediación de la comunidad internacional, la Iglesia católica, organizaciones y partidos políticos, negocian una salida a la crisis que vive el país. 

La conversación fue detenida por dos motivos: los pedidos del partido de Evo Morales, algunos calificados como excedidos; y porque se está a la espera de Jean Arnault, el mediador enviado por el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres.

Fueron cinco reuniones las que se ejecutaron en la semana. La única que tuvo acuerdos fue la cita del martes. Ahí el MAS logró su sobrevivencia política y se descartó que pierda su personería jurídica, que pudo ser analizada por la ejecución del fraude. Sin embargo, se negó que Evo Morales y Álvaro García sean candidatos en la siguiente elección.

Ese adelanto fue confirmado por la propia presidenta Jeanine Áñez, quien pidió al MAS que busque candidatos para que sean parte del próximo proceso electoral.

“Lo que sugeriría al MAS que, desde ahora, tienen todo el derecho de participar en elecciones generales, que vayan buscando candidatos; Evo Morales no está habilitado para un cuarto mandato”, adelantó la mandataria.

Otro pedido

Un segundo punto que exige el MAS es que no se persiga a las autoridades y funcionarios del partido que estuvo en funciones hasta el 10 de noviembre. Esta exigencia está en análisis y fue la que paralizó el diálogo, que tuvo como último encuentro el martes pasado, según una fuente.

El ahora partido de oposición también exige que su líder, Evo Morales, pueda retornar al país con garantías plenas y que no se instalen procesos legales. Esta exigencia no fue aceptada por el Gobierno, que es representado en el diálogo por el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano. 

La autoridad garantizó que el Ejecutivo transitorio no ejercerá persecución política contra ninguna autoridad del MAS, aunque aclaró que ello no significa que la justicia no tome acciones contra quienes cometieron delitos.

“Una de las preocupaciones del MAS es la probable persecución política que vaya a haber en contra de algunos exfuncionarios. Les hemos dicho: ‘Aquí no va a haber persecución política, no va a haber caza de brujas’.

En este momento, entonces, hemos garantizado eso, nos han pedido una ley en ese sentido y hemos dicho que no hay problema, que podemos concertar una ley, pero que lo más importante es pacificar el país”, detalló Justiniano.

Por el momento, el diálogo está detenido a la espera de Jean Arnault, quien es el enviado de la ONU. Se conoció que el experto en mediación llegó ayer a La Paz y se espera que el lunes se reanude el proceso de negociación.

El MAS está representado en el diálogo por la senadora Adriana Salvatierra, la diputada Susana Rivero y la exministra Teresa Morales.

La negociación tuvo veedores políticos como Carlos Mesa, Samuel Doria Medina y Jorge Quiroga. Además, miembros activistas como Juan Carlos Núñez, quien detalló que existen “ciertos avances” en la negociación.

El Gobierno transitorio tiene un pedido central: que el MAS instruya a sus sectores afines que levanten sus movilizaciones, según confirmó Justiniano.

En la mesa de negociación están como mediadores representantes de la Unión Europea (UE) y del Gobierno español, además de autoridades de la Iglesia católica.

Evo admite que intentó paralizar la publicación del informe de la OEA que detectó el fraude electoral

La madrugada del 10 de noviembre Evo Morales no pudo dormir. Casi a la medianoche del día anterior se enteró del informe preliminar de la Organización de Estados Americanos (OEA) que detectó un fraude electoral. 

El expresidente intentó paralizar su publicación y buscó hablar con el secretario general del organismo multilateral, Luis Almagro. No tuvo suerte y se conformó con dialogar con un funcionario de la OEA.

Más tarde, a las 7:00, desde la ciudad de El Alto llamó a nuevas elecciones con nuevo Tribunal Supremo Electoral (TSE), pero no mencionó el informe de la OEA, que ya estaba publicado en la página digital del organismo.

“El domingo en la madrugada hablé con su jefe (dijo en referencia a Gonzalo Koncke, jefe de gabinete de Almagro), porque me informaron que ya había un informe preliminar y eso alimentó al golpe de Estado”, detalló Morales en entrevista al periódico mexicano El Universal.

El exmandatario acotó que no tuvo efecto su pedido de hablar con Almagro. “Yo se lo dije a su representante (Koncke): ‘No haga eso, con eso va a incendiar Bolivia’, y le advertí que quería que lo supiera Luis Almagro. Yo le dije: ‘Contácteme con Luis Almagro’; no quiso, solo dijo: ‘Voy a consultar’; no consultó nada y después sacó su informe”, reveló Morales.

Esa misma tarde, el líder del MAS tuvo que partir de La Paz a Chimoré y ahí, cerca de las 17:00, renunció a su cargo. Luego, se quedó en Chapare sin custodia militar ni policial.

Comentarios