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La detención del ex director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Maximiliano Dávila, ha desatado una tempestad política con declaraciones que tratan de involucrar a autoridades y exautoridades del país. En este contexto, el expresidente Evo Morales, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, y el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, han protagonizado su propio escenario.

Las breves declaraciones de Dávila al ingreso al penal de San Pedro (La Paz) han despertado al instrumento discursivo del Movimiento Al Socialismo (MAS) que salió a la palestra pública para resguardar a Morales ante las sospechas de los vínculos de su entorno con la detención de acusados por narcotráfico.

¿Qué dijo Maximiliano Dávila para prender la mecha? El exjefe nacional de la Felcn deslizó una única frase. "Responsabilizo al ministro de Gobierno, porque está queriendo incriminar al expresidente Evo Morales, afirmó instantes antes de ingresar a la cárcel.

El diputado del MAS, Juan José Jauregui, calificó como una "canallada" las palabras de Dávila. "Solo busca contaminar un proceso investigativo con matices políticos (...)  con el fin de generar una novela policiaca”, puntualizó.

Para el asambleísta oficialista, Dávila es un “delincuente confeso” que "pretende manchar una gestión de un gobierno legítimo, además de buscar involucrar a Luis Arce y Evo Morales" en los ilícitos que afronta.

La defensa de la Dirección Nacional del MAS -IPSP apunta al gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, de mantener vínculos con el exjefe de la Felcn por haberlo ratificado en el cargo durante la gestión de Jeanine Áñez.


En un duro comunicado, la dirección nacional masista evita las alusiones a las declaraciones de Dávila y centra su argumento en los ataques a Camacho a quien acusan de "distraer a la opinión pública con acusaciones infundadas en contra del expresidente de Bolivia y presidente del MAS-IPSP Evo Morales".

Tras conocerse la detención de Dávila, Camacho mostró una fotografía en la que aparece el expresidente junto al ahora detenido. La instantánea corresponde a los festejos de cumpleaños del exmandatario en 2019. 


"En ese momento, la prensa ya había informado que Dávila tenía vínculos con el narcotráfico, pero el gobierno del MAS lo siguió protegiendo y Evo Morales lo mantuvo como jefe de la lucha contra el narcotráfico". El texto que acompaña a la foto, resalta los lazos entre ambas exautoridades.

La detención de Dávila se produjo el pasado fin de semana cuando pretendía abandonar el país y pasar a Argentina. Informes de la DEA lo vinculan con una red de narcotráfico que opera en distintos países de la región. La detención del expolicía boliviano Omar Rojas Echeverría en Bogotá (Colombia) forma parte del operativo internacional contra el tráfico de droga.

Camacho aseguró que existen "nexos del gobierno de Evo Morales con el narcotráfico" y recordó a  jefes de la lucha contra el narcotráfico posesionados por el exmandatario: René Sanabria (extraditado por envíos de droga a EEUU), Óscar Nina (detenido por vínculos con ‘El Chapo’ Guzmán) y Maximiliano Dávila.

Estas palabras provocaron la reacción de la directiva del MAS-IPSP que desplegó un comunicado para cuestionar la capacidad de Camacho para administrar la Gobernación cruceña. "Trata de contaminar el debate político con mensajes por Twitter que más bien parecen redactados por su asesor Walter Chávez, prófugo de la justicia peruana por terrorismo", reza el documento.

El ataque al asesor político de Camacho contrasta con la defensa a ultranza que el propio MAS realizaba de Chávez en 2006. Durante la primera etapa de Morales en la Presidencia, el peruano actuaba como "asesor cercano del presidente", defendía Rubén Gamarra, viceministro de Régimen Interior en 2006.

Gamarra justificaba la presencia de Chávez en Bolivia a pesar de la solicitud planteada por Perú para su extradición puesto que tendría una "participación positiva para el país". Además de Gamarra, otras autoridades defendieron la presencia de Walter Chávez en Bolivia a pesar de los pedidos del país vecino.

La directiva nacional del MAS-IPSP apuntó también las promesas incumplidas del gobernador. "Camacho no compró ni una sola de los 3 millones de vacunas que prometió y tampoco creó ni uno solo de los 75.000 empleos que ofreció para la reactivación de la economía cruceña", expresa el comunicado

En un intento por desprestigiar al excívico, lo califican de "inútil y de no tener palabra". Incluso apelan a las afirmaciones de Vladimir Peña (opositor al gobierno de Morales e integrante de la gestión de Rubén Costas en la Gobernación) para resaltar "las 10 promesas que incumple hasta el día de hoy". 

Las acusaciones del MAS en contra del gobernador continúan con un intento de vinculación con la investigación relativa al caso de los ítems fantasmas en la Alcaldía en Santa Cruz de la Sierra. "Le preocupa que se conozca que esa plata fue utilizada para el paro cívico de Santa Cruz", expresa el documento, para culpabilizar a la movilización ciudadana en octubre de 2019 por la renuncia de Morales al poder.

Para el MAS, "Camacho en realidad tiene más vínculos con Maximiliano Dávila que con cualquiera. El excomandante de la Felcn fue ratificado en el cargo por el exministro Arturo Murillo, colega del exministro de la Presidencia Jerjes Justiniano", hombre de confianza del entonces referente cívico.

El comunicado obvia referirse al nombramiento de Dávila como director nacional de la Felcn por el comandante general de la Policía boliviana, Rómulo Delgado. La posesión se realizó el 5 de febrero de 2019, durante el mandato de Morales.

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