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Foto: COMITÉ CÍVICO/ROLANDO VILLEGAS

A una semana del paro indefinido, convocado por el Comité pro Santa Cruz, el Gobierno comenzó a auditar al grupo empresarial de la familia del principal líder de la institución, Luis Fernando Camacho. 

El dato fue confirmado por el propio dirigente cívico, que sostuvo que esta acción obedece a una maniobra para desestabilizar la protesta y vincular los negocios de su familia con el financiamiento de la medida extrema.

Familiares de Camacho son accionistas del Grupo de Inversiones Nacional Vida, que se subdivide en dos empresas: Nacional Seguros Vida y Salud, y Nacional Seguros Patrimoniales y Finanzas, las mismas fueron notificadas por cédula en sus oficinas centrales ubicadas en Santa Cruz.

“Lo que pasa es que hay una cantidad grandiosa de pólizas que nosotros le damos a los clientes para garantizar operaciones con el Estado. Entonces, lo que ellos están buscando, en primera línea, es querer generar excusas para protestar pólizas que tenemos emitidas con montos bastante altos”, sostuvo Camacho, a su arribo a la ciudad de Santa Cruz, luego de regresar de La Paz.

En esa línea, Camacho, sostuvo que la Autoridad de Pensiones, Valores y Seguros (APS) hará una “auditoría de todo”, pero que la compañía está en regla.

“Estamos con todo respaldado. Están buscando quebrarnos empresarialmente. Quieren generar una excusa para decir que, de esa empresa, salen los recursos para las movilizaciones”, denunció.

Desde la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), indicaron que ante cualquier proceso legal y/o auditoría que se inicie a sus asociados, el Estado de Derecho exige que los mismos no deriven en abusos y procedimientos al margen de la ley. “Los conflictos, que actualmente vive el país, no tienen por qué llevar a actuaciones contra el sector empresarial que genera fuentes de empleo sostenible”, afirmó la Cainco.

Visita a La Paz

La jornada de Camacho fue marcada por dos hechos: un percance con supuestos funcionarios estatales en la ciudad El Alto, y otro, su arribo a Santa Cruz; en donde fue recibido por una gran multitud que lo acompañó en una caravana.

Ayer, desde tempranas horas, Camacho partió rumbo a la sede de Gobierno para participar en una reunión con integrantes del Comité Nacional por la Democracia (Conade). Sin embargo, a su arribo al aeropuerto de El Alto, fue increpado, según él mismo denunció, por funcionarios públicos, que le lanzaron varios insultos. Tras el incidente, el líder cívico retornó a Santa Cruz. “No hubo ningún inconveniente. Son personas que trabajan en el Ministerio de Salud”, afirmó.

Camacho dijo que el impase no pasó a mayores, y que su retorno a Santa Cruz, fue para tratar de calmar las aguas del conflicto, luego de que se registraran enfrentamientos entre gente que apoya la medida y los que la rechazan.

Los altercados ocurrieron en el Plan Tres Mil, la avenida Santos Dumont, en la capital cruceña, y en las localidades de Cotoca y en la entrada a Clara Chuchío (Warnes). “Nos enteramos de los enfrentamientos y dijimos que no valía la pena quedarse hasta la noche sin hacer nada. Buscan que se derrame sangre en las calles”, advirtió.

Medida no afloja

Sobre el paro indefinido, que hoy cumple su séptimo día, Camacho dijo que, pese a los hechos de violencia, la protesta seguirá hasta que se convoque a nuevas elecciones. Llamó a resistir de forma pacífica y acusó al Gobierno de promover la violencia, por emplazar a sus seguidores a cercar las ciudades donde la medida de protesta se acata. “El paro continúa más firme que nunca. No podemos retroceder un centímetro cuando Bolivia entera está parada, en protesta, no podemos quitarle esa esperanza al país bajando los ánimos”, dijo.

El líder cívico cerró su jornada con una caravana que partió desde el aeropuerto Viru Viru hasta el Comité pro Santa Cruz.