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Humberto Ayllón / B. Vaca

Miles de cocaleros llegados de la región de Chapare proclamaron ayer la victoria de Evo Morales en las elecciones generales en un cabildo celebrado en la plaza 14 de Septiembre de la ciudad de Co­chabamba, adonde el mandatario llegó cerca del mediodía, compar­tió con sus seguidores y denigró a su oponente en la pasada justa eleccionaria, Carlos Mesa, a quien tildó de delincuente.

A las 10:00, unos 20.000 mani­festantes de las seis Federacio­nes del Trópico de Cochabamba, profesionales, transportistas y simpatizantes del Movimiento Al Socialismo (MAS-IPSP) entraron en la plaza por los cuatro puntos  cardinales del paseo público.

En la capital valluna todo esta­ba quieto, pues las organizaciones cívicas, autoridades y parte de la ciudadanía que se opone a un cuarto mandato de Morales, de­clararon a Cochabamba ‘ciudad fantasma’ por unas horas ayer, con el fin de evitar una posible confrontación entre los bandos antagónicos.

Incluso, los seis huelguistas que ayunaban en la plaza principal fueron conducidos a la iglesia 25 de Mayo para evitar cualquier tipo de violencia.

“Exigimos la renun­cia del presidente y no vamos a permitir su fraude, estaremos has­ta el final”, expresó Enrique Siles, diputado de Unidad Nacional. Las plataformas ciudadanas y la ciudadanía en su conjunto de­cidieron que continuarán con el paro cívico después de la concen­tración del Movimiento Al Socia­lismo, esto para evitar cualquier conflicto.

“Cochabamba, ciudad fantasma”, fueron los mensajes que se difundieron por las distin­tas redes sociales. El transporte público ocultó sus unidades. En las distintas calles del centro de la ciudad se vio poca circulación de autos particulares.

 “Por la seguridad de nuestros afi­liados, decidimos replegar nues­tros vehículos. Algunos miembros están trabajando, pero bajo su responsabilidad”, manifestó José Orellana, ejecutivo del transporte federado.Más de 2.500 efectivos de la Policía fueron desplazados en el casco viejo de la ciudad para precautelar la seguridad de la población. “Todo el personal está acuartelado para evitar posibles inconvenientes en la ciudad”, se­ñaló el comandante departamen­tal de la Policía de Cochabamba, Raúl Grandy.

Discurso confrontador

 “Todos somos Evo” y “mi voto se respeta”, fueron los cánticos que marcaron la media jornada en la celebración de los masistas. “Esto es una manifestación pacífica del pueblo, no venimos a provocar, solo pedimos respeto a nuestro voto”, indicó Leonardo Loza, di­rigente de las Seis Federaciones de Chapare.

El presidente Morales arribó a Cochabamba al mediodía, proce­dente de El Alto, donde cumplió parte de su agenda. Su interven­ción ante sus seguidores fue trans­mitida en vivo por el canal estatal Televisión Boliviana, en cuya pan­talla, en la parte superior, refería que era un espacio solicitado.

“Hemos ganado y todavía faltan votos”, fueron las primeras pala­bras de Evo Morales en su inter­vención en el palco. 

“Los que bus­can fraude son los que queman los tribunales. Nosotros respetamos el voto siempre. No volverán. He­mos visto a cuatro personas con dos llantas en las esquinas, eso no es un bloqueo”, añadió Morales con desdén y enseguida criticó Mesa, su principal contendor, al que aventaja con 10,13 puntos porcentuales. “Cómo van a defen­der a un delincuente”, concluyó Morales ante el júbilo de la mul­titud, en la que predominaban los colores azul, blanco y negro, distintivos del MAS.

Bajó la tensión

Los miembros de las seis federa­ciones de cocaleros abandonaron progresivamente el paseo central desde las 13:00. 

Unos, los desig­nados como policías sindicales, volvieron a su sede, en la plaza Busch, para resguardarla ante cualquier tipo de violencia, como ocurrió el día martes, cuando uni­versitarios trataron de ingresar a las instalaciones del MAS.

La muchedumbre masista fue dejando de a poco el casco viejo, sin registrarse ningún tipo de al­tercado o hecho de violencia.

Asimismo, las unidades de las distintas líneas de transporte pú­blico fueron apareciendo paula­tinamente y el servicio empezó a funcionar en el centro y en el resto de la capital cochabambina.

Jornada tranquila

Clases irregulares
Las clases fueron irregulares en el centro de la ciudad. Las unidades educativas permane­cen cerradas. Solo una estaba abierta, porque se realizaba el pago del Bono Juancito Pinto. 

“No hay suspensión de clases, pero se da la tolerancia corres­pondiente”, indicó el director departamental de Educación, Iván Villa.

Particulares, cerrados
La Asociación de Colegios Par­ticulares (Adecop) de Cocha­bamba optó por suspender las clases la jornada de ayer para resguardar la seguridad de los estudiantes.

Horario extendido
La Alcaldía Municipal y la Go­bernación del departamento decidieron trabajar en horario continuo para esta jornada. Ayer, el alcalde suplente, Iván Tellería, manifestó que se tomó dicha decisión para resguardar la integridad de los funcionarios públicos ante un posible brote de violencia entre los seguido­res de Evo Morales y las perso­nas que apoyan a Carlos Mesa.

Centros de abastecimiento
Los mercados trabajaron a media máquina. Algunas case­tas estaban cerradas y otras abiertas. Había poca afluencia de clientes. Los precios de los productos eran normales.

 “Casi no he vendido, ojalá se solucio­ne esto y podamos vender”, dijo una comerciante.