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El expresidente Evo Morales adelantó ayer durante una entrevista con la radio Kawsachun Coca, en la que se limpió la nariz 19 veces y estornudó tres, que el congreso del MAS programado para la primera semana de junio está a punto suspenderse debido la pandemia del Covid-19 y desahució cualquier posibilidad de que en ese encuentro haya opción de reemplazar a los líderes nacionales.

“Tuvimos tres reuniones preparatorias. Los dirigentes consultan a las bases y traen una respuesta. Algunos siguen debatiendo. La pandemia está creciendo, me dijeron que es importante postergar. Yo recojo, estamos consultando a los nueve departamentos. Siento que hay una tendencia de postergar porque atravesaremos esos días por el pico alto de la pandemia. Es peligroso, tiene que haber delegaciones de los nueve departamentos”. Pero, manifestó que hasta el martes se definirá si se posterga por algunas semanas, un mes o mes y medio.

El exmandatario sentenció que lo que sí está confirmado es el cambio de sede, el evento será en Chapare, no en la ciudad de Cochabamba. En la entrevista de casi una hora defendió su liderazgo en el MAS.

“Habían comentado que este congreso orgánico hay que convertirlo en ordinario para cambiar a los líderes nacionales del MAS, en eso están totalmente equivocados. Este es un congreso sólo para cambiar estatutos. Debemos cumplir las normas, para cambiar líderes hay que convocar con un mínimo de 90 días, con una carta o nota al Tribunal Supremo Electoral, y hacer conocer lugar, fecha, hora. Además, el TSE debe enviar a su delegado”, dijo.

De esta forma, desahució cualquier posibilidad de que los dirigentes puedan remover a la cúpula del partido.

El diputado cruceño del MAS, Rolando Cuéllar, señaló que es correcto, que este congreso orgánico es para debatir los estatutos, no para cambiar dirigentes.

“Estamos todos de acuerdo en que el mejor líder, dirigente que ha tenido el MAS y presidente que ha tenido Bolivia es el compañero Morales. También respetamos que quiera suspender esta cita por la pandemia”, acotó.

Sin embargo, expresó que es decisión del expresidente convocar “y esperamos que lo haga este año, a un congreso ordinario, para hablar de su entorno. De lo que ocurrió el 2019, cuando todos sus colaboradores lo abandonaron, lo dejaron solo. Además, en esa cita debemos hacer una autoevaluación de lo ocurrido en las elecciones subnacionales y analizar la situación del instrumento político”.

En la entrevista, Morales señaló que en sus viajes por diferentes puntos del país, “por una cuestión de gestión pública me acompaña Héctor Arce Rodríguez, exalcalde y exasambleísta. Un referente, mi respeto y mi admiración”.

Además, mencionó que también viaja siempre su exministro Juan Ramón Quintana, precisamente uno de los que más polémica levanta entre los sectores sociales.

“Me acompaña para apoyar en la parte ideológica, ver e identificar cuáles son los enemigos de la humanidad. Ni siquiera eso, enemigos de la vida. Es el capitalismo, es el imperialismo que vive de guerras forzadas”.
Luego manifestó que “el congreso será para militantes, haremos un control estricto, es el pedido de todos los sectores sociales. Con el pretexto de ser militantes salen a las calles para pedir pegas… No pues. Hay gente infiltrada. Me imagino que es la derecha que quiere hacer aparecer al MAS como si estuviera dividido, peleado”. 

Empero, aseguró también que “hay hermanos que por necesidad económica, toman esas actitudes y hacen quedar mal y desprestigian” al partido.

El diputado Cuéllar lamentó esta decisión. “En Santa Cruz todas las bases quieren ir a debatir la modificación del estatuto, ya habíamos preparado 20 flotas. No estamos de acuerdo con la restricción del número de representantes. Siempre lo hicimos con coliseos llenos, con 50 delegados por departamento”.

Morales fue más allá, advirtió que quien es militante, debe aportar Bs 1 al mes, Bs 12 al año. “Cómo se controla eso. Si usted quiere ser candidato el 2026, primero debe ser militante inscrito. Luego si está al día en sus aportes. Es decir, esos Bs 12 anuales. Ahora si es un gamonal, puede aportar más. La tarea es aún ver cómo se certificará los aportes”.

La pugna dentro del MAS es evidente. Las dos corrientes más visibles del oficialismo son conocidas como renovadores y fundadores, expresaron sus diferencias en medio de acusaciones de corrupción y pugnas por cargos que son cada vez más visibles.

Hace dos semanas, las pugnas generaron una fricción interna. El exministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana explotó contra los que piden renovación de cuadros y los calificó de traficantes de cargos. El diputado Cuéllar no se quedó callado y le recordó que las elecciones de octubre las ganaron sin “la vieja rosca”.

Morales, al respecto, señaló ayer que “si el término renovación está movido por la ambición o el oportunismo para acceder un puesto, estamos equivocados”, y admitió que ese es el “lindo debate que tenemos al interior del MAS y seguiremos compartiendo”.

En la última semana, el diputado Reynaldo Ezequiel (MAS), quien anticipó su pleno respaldo al expresidente Evo Morales, protestó a nombre de las juventudes de su partido para exigir que se designe a uno de sus seguidores, Rodrigo Torreblanca, como nuevo director de Sustancias Controladas de Santa Cruz. Aseguró que el nombramiento fue acordado internamente y sugirió la existencia de un pago para acceder a ese cargo.

El exministro de Gobierno, Carlos Romero, manifestó que al interior del MAS siempre hubo contradicciones, pero ahora son mediatizadas, descartando ruptura en el partido político. También advirtió que existe pugnas por “acceso a cuotas de poder”.

Complementó que en el MAS lo que se advierte son pugnas por los cargos públicos, por el acceso a cuotas de poder. Muchas veces dotadas por movilizaciones corporativas de carácter sindical”.

Descartó que MAS se vaya a dividir. “Son pugnas por intereses de espacios antes que de diferencias de ideologías”, afirmó.

Para la dirigencia en general, como dijo Romero, “El rol de Evo Morales trasciende al MAS, es un liderazgo que determina el curso del escenario político a nivel nacional, más allá de nuestras preferencias, eso es irreversible para los siguientes años”.

Sin embargo, ni Morales ni sus allegados admiten que la renovación pasa por dar paso a nuevos cuadros. Una muestra de ello es que varios disidentes que no hallaron su lugar en el partido, llegaron a ser autoridades por otros partidos. El caso más claro es el de la alcaldesa de El Alto, Eva Copa.
 
Sin cuidado

En plena pandemia, el expresidente Evo Morales se limpió la nariz durante 19 veces y estornudó en tres ocasiones mientras daba una entrevista al periodista Ramiro García de Radio Kawsachun Coca. Durante 57 minutos de duración del programa Evo es pueblo, líder de los humildes, ninguno de los dos utilizó barbijo, a pesar de que ambos estaban a menos de un metro uno del otro y hablaron de la incidencia del coronavirus en el país y en el mundo.

Durante el programa no utilizó barbijo, pese a ser presa de un resfrío que lo obligó a limpiarse la nariz varias veces. También estornudó en tres ocasiones, mientras el periodista tenía un rollo de papel higiénico a su lado, que iba cortando y entregando nueve veces, cuando Morales lo requería.

Evo comenzó hablando del frente frío y recomendó abrigarse; asimismo, tras el primer estornudo comentó que era consecuencia de las bajas temperaturas.

La semana pasada en Bolivia se superaron los 3.000 contagios diarios y el departamento de Cochabamba (desde donde funciona la radio Kawsachun Coca) registró más de 800 contagios en una sola jornada, las cifras más altas desde que comenzó la pandemia. Morales dijo: “son preocupantes”.


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