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Mediante una carta, la exministra de salud, María Eydi Roca, detalla las gestiones que realizaron en el gobierno de Jeanine Áñez para acceder a las diversas vacunas que se encontraban en experimentación y rechaza las acusaciones que el actual ejecutivo ha vertido en su contra.

Según la explicación presentada por Roca, durante su gestión al frente del ministerio de salud se concretaron 4 vías diferentes para la adquisición de diversas vacunas, pero “hasta el final de la gestión no se tenía la aprobación de las vacunas, por lo que no se podían concluir las gestiones de compra”.

Roca destaca que se encaminaron las diversas negociaciones para que el nuevo ejecutivo pueda completarlas una vez que la OMS certificase la validez de las vacunas. “Se dejó dichas acciones para el Gobierno entrante, con los informes respectivos”, resalta.

La exministra indica que se encuentra delicada de salud, “por una complicación post Covid que me dejó una secuela neurológica sumada a la hipertensión arterial y diabetes”, un cuadro médico que le reclama reposo y tranquilidad.

Entre las observaciones que plantea Roca en su comunicado, insiste en que se agilizaron diversas vías para permitir que las vacunas lleguen al país en el 2021. Incluso, manifiesta que “se avanzaron las gestiones con el Banco Mundial y la CAF para garantizar el financiamiento de las vacunas”

El plan de vacunas que se diseñó desde su cartera de Estado contemplaba un primer arribo de vacunas durante el primer trimestre del año, que cubriría al 20% de la población. Además, durante el segundo trimestre se esperaría la llegada de otro envío para completar la vacunación del 50% de la población.



Mecanismo Covax- facility

La primera y principal opción de acceso a las vacunas se centró en el mecanismo Covax- Facility. Roca señala que en julio se recibió una comunicación de la OPS/OMS para “que Bolivia participe del mecanismo Covax- Facility como uno de los 10 países elegibles para optar a las vacunas en estudio”.

De manera inmediata, en carta fechada el 27 de julio y dirigida a la directora ejecutiva adjunta de la Alianza Gavila ministra solicita “mantener a Bolivia como país prioritario” para la implementación de la vacuna.

Siguiendo los lineamientos que propone la alianza Gavi, en esa misma carta se contempla la solicitud de 2.3 millones de vacunas para cubrir al 20% de a población (la de mayor riesgo). Un mes después, el 28 de agosto, se reconfirmó la solicitud bajo “el modelo de compra comprometida que permite el pago anticipado a un precio más bajo”.

La exministra confirma que la respuesta oficial del director ejecutivo de la alianza Gavi llegó el 24 de septiembre. En ella se confirma “la elección de Bolivia como país elegible para recibir dosis de las vacunas”.



Astra-Zeneca

Además de las gestiones Covax, también se coordinó con Astra-Zeneca la adquisición de vacunas adicionales. Las gestiones arrancaron a principios de agosto y se oficializaron mediante nota de expresión de intereses el 18 de agosto.

En el descargo presentado por la ex ministra, señala que los laboratorios Astra Zeneca respondieron el 16 de septiembre direccionando la gestión de compra a través de Serum Institute Inc. Tras un primer contacto con dicha empresa, el 7 de octubre la empresa solicitó el pago de $us 4.5 para la vacuna Oxford, que llegaría al país a mediados de 2021. Al conocer la contraparte económica solicitada por el laboratorio, “el 8 de octubre se solicitó la reserva de 5 millones de vacunas previa certificación de eficacia y calidad”

La aceptación de los términos de referencia y el compromiso de compra no se logró suscribir porque, hasta el término de la gestión, la OMS ni otros organismos internacionales habían certificado la vacuna, una de las condiciones de compra, destaca la carta de respuesta elaborada por la ex ministra

La vacuna Sinovac

La tercera opción explorada para la adquisición de la vacuna se realizó mediante consulta “a ZKM empresa que importa Sinovac Biotechs LTD solicitando una reserva de 3.5 millones de dosis” con un contrato condicionado al testeo de las muestras y la certificación de la OMS.

Roca indica que fue el 28 de septiembre de 2020 cuando envió una carta a Sinovac Biotech LTD para reservar vacunas de Coronovav a nombre del Ministerio de Salud. En la misma, expresa el interés para 3.5 millones de dosis de la vacuna.

Como en el resto de los contratos tramitados para las vacunas, se remite a la firma de un memorándum de entendimiento entre el Estado plurinacional, Sinovac y la representación de dicho laboratorio, Beijing JC import & export co LTD, para tramitar el contrato final de compra.

En este caso, y al tratarse de vacunas experimentales, el Ministerio condicionó la compra a un testeo de la misma por lo que también se solicitó una muestra de 2.000 vacunas para contrastar la validez de la misma.

Roca explica que la última respuesta por parte de la empresa importadora se recibió el 29 de octubre y se remitió la misma a las nuevas autoridades de salud.


La vía rusa

La descripción de las gestiones para conseguir vacunas contra el Covid-19 refleja una cuarta solicitud ante la propuesta de vacuna rusa Sputnik-V. Para ello, la encargada de negocios de la Embajada de Bolivia en Rusia se contactó con el laboratorio fabricante de la vacuna como primer acercamiento oral.

Fruto de esa reunión y del interés por la adquisición de vacunas, el 9 de octubre el embajador ruso remitió un acuerdo de confidencialidad para el inicio de las negociaciones formales.

EL DEBER trató de comunicarse con autoridades del Ministerio de Salud para contrastar la información ofrecida por Roca, pero las diversas gestiones no concretaron una respuesta oficial.

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