Escucha esta nota aquí

El vicario general de la Ar­quidiócesis de Santa Cruz, Juan Crespo, ayer en su ho­milía dominical cuestionó el actuar de las autoridades del Tribunal Supremo Electoral (TSE), porque considera que “no estuvieron a la altura del pueblo boliviano”, por lo que pidió respeto a la voluntad del pueblo.

“El actuar de las autorida­des electorales ha provocado un futuro incierto y oscuro, en Santa Cruz, ya vamos por el quinto día de paro cívico general indefinido”, remarcó.

Crespo recordó que la po­lítica debe estar al servicio de la vida en común que es una cuestión seria, un espacio esencial y un instrumento fun­damental para construir una sociedad digna del hombre. 

“Es necesario dar nuevo im­pulso y esperanza a la política.

Se necesita una política que ponga a la persona humana en el centro, respetando sus de­rechos fundamentales, especial­mente el de la vida; una política que sirva al bien común, inspi­rada en un humanismo integral y solidario; una política que sea subsidiaria de los cuerpos socia­les intermedios, especialmente de la familia”, explicó.

Según el vicario general, es necesaria una política que sea trascendente y que esté enrique­cida por los valores de la verdad, de la justicia, de la libertad, de la democracia y de la caridad, espe­cialmente a los más pobres.

“Muchas personas consideran hoy que la Iglesia no debe inter­venir en política y es verdad.

 La Iglesia no hace política, no forma parte de la política, pero debe for­mar y educar para la labor social y política, haciendo un tesoro de su doctrina social”, declaró.

Para el sacerdote, la doctrina social es un instrumento estra­tégico fundamental en la tarea política de los cristianos, pues vincula la política a la caridad en un entrelazamiento de co­nexiones teológicas, espiritua­les, éticas y culturales, de una extraordinaria y estimulante actualidad.