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A finales de los años 90 la joven democracia boliviana viviría uno de sus episodios más críticos. Este episodio de la historia reciente del país, que muchos jóvenes desconocen, estuvo a punto de colapsar el sistema democrático que no llevaba ni diez años y es conocido como el de 'La banda de los cuatro'.

Es con este nombre que se conocía al grupo de cuatro vocales que conformaban la Corte Nacional Electoral (CNE) que son considerados los responsables de manipular los resultados de las elecciones de 1989, que sellarían lo que de forma inédita se conoció como "triple empate".

En aquellos comicios, realizados el domingo 7 de mayo de 1989, la victoria fue conseguida por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), pero no sería el partido que terminaría gobernando, sino el tercero en la votación, que fue el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que llevaba a Jaime Paz Zamora como candidato. Todo con la ayuda de Acción Democrática Nacionalista (ADN), que había quedado segundo.

Se acusaba a los cuatro vocales de haber manipulado actas con la intención de perjudicar al MNR, impidiendo que su votación aumente y gane menos parlamentarios, lo que lo habría puesto en ventaja para lograr acceder al poder.

“(Hubo) anulación masiva de ánforas, alteración de resultados, arbitraria asignación parlamentaria. Las minorías fueron borradas. Fue uno de los momentos más bochornoso que vivió el país", escribió Carlos Mesa en un su libro sobre la Historia de Bolivia.

La llamada 'banda de los cuatro' estaba conformada por los vocales: Mauro Cuéllar Caballero, y los vocales Jorge Torrico y Edmundo Aráoz, militantes de ADN, y Róger Pando, simpatizante del MIR. Los otros tres vocales eran del MNR.

La crisis provocada por este escándalo obligó a la coalición gobernante, ADN- MIR, a negociar con el resto de partidos una profunda reforma que posibilitó el ingreso a la CNE de varias personalidades, conocidas como 'los notables'.

 

 

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