Escucha esta nota aquí

Los bloqueos en la zona sur, el centro, Miraflores y Sopocachi, de la ciudad de La Paz fueron contundentes por segundo día consecutivo.

Los choferes afines al Gobierno emboscaron a los bloqueadores, los atacaron con violencia y fueron dispersados en Achumani, mientras que la Poli­cía reprimió y gasificó a quienes se manifestaban en la avenida Ar­ce.

Más tarde, sectores oficialis­tas, encabezados por los mineros marcharon por el centro paceño y luego se congregaron en la plaza Murillo para iniciar una vigilia.

El presidente Evo Morales, durante un discurso el lunes en El Alto, anunció que los sectores opositores planificaban tomar la Casa Grande del Pueblo, y convo­có a sus bases a defenderla.De hecho, una convocatoria difundida en las redes sociales tenía ese tenor, y adicionalmen­te ordenaba rodear ministerios y otras reparticiones estatales.

Ayer por la mañana, en el cen­tro del poder fueron habilitadas letrinas. Cuando los periodistas consultaron al ministro de Comu­nicación, Manuel Canelas, sobre esta situación, respondió que los sectores se iban a congregar en el lugar “por algunas horas”.

Sin embargo, ayer por la tarde se consolidó la vigilia en los alre­dedores de la plaza Murillo.

Los bloqueadores cerraron las calles hasta el mediodía. Hubo dos puntos críticos en los que la Policía actuó de forma distinta.

Un grupo de vecinos de So­pocachi intentó bloquear el puente de las Américas, que conecta con la zona de Miraflo­res.

Sin embargo, fue inmedia­tamente reprimido por la Po­licía, con gases lacrimógenos.

La protesta se apostó en la ave­nida Arce, a pocos pasos de la plaza Isabel La Católica, donde también, la Policía echó gas pi­mienta para dispersarlos, ya que bloqueaban esa avenida.

Mientras tanto, la calle 29 de Achumani fue por segunda jor­nada consecutiva escenario de enfrentamiento entre bolivianos.

El bloqueo se instaló a las 6:00 de la mañana, un kilómetro más arriba, los choferes se congrega­ron en Huayllani.

Poco después de las 8:00 bajaron en marcha.El puente de la calle 29 es un lu­gar clave, porque tiene la avenida troncal, y el acceso a Las Lomas de Achumani. Mientras la Policía y marchistas esperaban por un lado, dirigentes del sector afín al oficialismo los rodearon y apare­cieron por abajo.

La Policía pudo dispersar, pero detuvo al menos a seis dirigentes. Los choferes anunciaron que des­bloquearán la ciudad de La Paz y harán lo mismo en todo el país si las protestas persisten.

“¿Qué debemos hacer?, ¿morirnos de hambre?, cuando tengamos que pagar los compromisos a los ban­cos ¿nos dará el Comité Cívico o la Coordinadora (Nacional por la Democracia, Conade)? Nosotros ya tenemos que tomar las previ­siones”, manifestó el secretario de Relaciones de dicha Confedera­ción, Miguel Aramayo.

Aclaró que no es apoyo directo a Evo Morales, sino para cumplir con sus obligaciones bancarias y como padres de familia, “más allá del apoyo político”.

El sector es respaldado por las Cooperativas Bolivianas del Transporte Internacional de Carga (Cobotic), que analizará la estrategia de bloqueos con to­dos sus afiliados, entre el jueves y viernes, según el presidente de Cobotic, Gróver Pérez.

Por la tarde, los sectores opo­sitores marcharon por la ciudad, y al cierre de esta edición (a las 17:30) alistaban una marcha de cacerolas por la noche.

Mientras tanto, los oficialistas rodeaban la plaza Murillo. Los mi­neros hicieron explotar cachorros de dinamita cuando poco antes de las 17:00 pasaba por las cerca­nías una marcha de profesores.

En un cabildo en la plaza del Estudiante, cívicos del país hi­cieron un llamado a los policías y militares a unirse “a la defensa de la democracia”, y las redes se inundan de rumores al respecto