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El ministro de Gobierno, Hugo Moldiz, defendió a las exautoridades de ese despacho, Sacha Llorenti y Alfredo Rada, vinculados en las últimas horas por el general Óscar Nina, detenido por enriquecimiento ilícito proveniente del narcotráfico

"Yo no conozco imputado que no quiera desviar la investigación, apelando a una campaña de desprestigio de autoridades. En ese momento, las personas que citan ustedes (Rada y Llorenti), tenían responsabilidad política, pero no responsabilidad operativa", señaló la autoridad en Santa Cruz. 

Sostuvo que el trabajo que realizó Óscar Nina al mando de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) no puede comprometer a sus autoridades superiores, como el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres. 

"Si en ese despliegue operativo ese policía establece una relación carnal con el delito, es responsabilidad exclusiva de ese policía. La responsabilidad es "intuito persona" y, para el ministerio de Gobierno, está clarísimo que no existe relación entre las actividades ilícitas de Nina con las autoridades de Gobierno", argumentó el titular. 

Nina declaró ayer que cuando era comandante general de la Policía boliviana, los grupos Gigein de Inteligencia le entregaron un sobre con documentos sobre corrupción en la Felcn de Santa Cruz, información previa a la captura del general René Sanabria en Panamá y que informó al ministro Sacha Llorenti.

Dijo que nunca firmó memorándums directos en el puesto de destinos para controles de la Felcn del aeropuerto de Viru Viru y que todo cambio era autorizado por Alfredo Rada.

Antecedentes del caso

Una investigación periodística realizada en 2011 por la cadena estadounidense Univisión informó que el narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán estuvo en Bolivia y que incluso envió a su hijo Jesús Alfredo a la ciudad de Santa Cruz, camuflado con identidad boliviana, para infiltrarse en una escuela de pilotos y así ampliar su negocio de tráfico de drogas.

Sin embargo, varias autoridades e incluso el exjefe policial, ahora investigado, en su momento negaron dicha información, señalando que la misma buscaba dañar la imagen del país. Siempre se negó la presencia de cárteles en Bolivia.

Moldiz confirmó ayer que la investigación a Nina comenzó “hace varios años”, cuando el hijo del líder del cártel de Sinaloa llegó a territorio nacional como parte de un contacto con el narcotraficante Maximiliano Dorado.