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El canciller chileno, Heraldo Muñoz, reveló en las últimas horas que la idea de demandar a Bolivia por las aguas del Silala, ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, fue cristalizada durante un viaje de la presidenta Michelle Bachelet a Washington, Estados Unidos.

Muñoz dijo que en principio se pensó en una contrademanda después de que Bolivia anunció el pasado 23 de marzo que estaba analizando una nueva acción internacional en contra de Chile por las aguas del Silala.

"Pero decidimos (anticiparnos con la) iniciativa por varias razones. Primero, al demandar, Chile determina los términos del proceso judicial y, por consiguiente, la eventual contrademanda boliviana tendrá que tener conexión directa con el objeto de nuestra demanda. Esto es clave", remarcó en una entrevista con El Mercurio.

Pero más adelante, cuando ese medio de comunicación consultó a Muñoz "en qué momento comenzó a evaluarse la idea de presentar" una demanda contra Bolivia, la autoridad respondió: "Fue una alternativa que se barajó desde el primer momento, pero la idea cristalizó durante el viaje de la Presidenta a Washington para participar en la reunión de la American Society of International Law. Allí me reuní con nuestros abogados e integrantes de nuestra Agencia, y consultamos a expertos en derecho internacional de recursos hídricos".

Agregó que igualmente, en una reunión con los excancilleres a fines de marzo o inicios de abril, se coincidió en la idea de explorar la demanda chilena contra Bolivia y la presidenta Bachelet "concordó tempranamente en este curso de acción".

Además consideró que la amenaza de Morales en marzo sobre una nueva demanda contra Chile era sólo parte de una "escalada comunicacional".

Pues "primero anunció (Morales) el estudio de una demanda contra Chile por el río Silala, y luego señaló que la demanda se presentaría. Luego, el canciller boliviano (David Choquehuanca) informó que la demanda podría tomar dos años en ser presentada. Entonces, nos pareció que el diseño de Bolivia se basada en el uso comunicacional de una futura y eventual demanda", sostuvo.

Mientras transcurrían las declaraciones de las autoridades bolivianas -según Muñoz- Chile optó por mantener la reserva de su estrategia, lo cual les permitió tener la tranquilidad y el tiempo suficiente para presentar una "demanda contundente", que se lo hizo "con la debida prolijidad".

Asimismo, Muñoz consideró que la ventaja de haber presentado primero la demanda sobre Silala es que Chile será el país que fije el objeto de la controversia.

"Más allá del golpe del cual el gobierno boliviano aún no se recupera -pues quizás pensaba que nos quedaríamos pasivos esperando otra demanda más contra Chile, el demandante es quien fija la materia objeto de la controversia. Y tenemos la primera oportunidad de mostrar nuestros argumentos a la Corte", apuntó.

Las autoridades chilenas consideran que las aguas del Silala son parte de un río internacional y por ello decidieron acudir ante la CIJ. Mientras Bolivia sostiene que dicho recurso hídrico proviene de manantiales del departamento de Potosí.