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Este jueves, 24 de junio, la Policía Boliviana celebrará los 195 años de su creación. La institución se prepara para este aniversario rodeada de temores e inquietudes. La postergación en la decisión de los nuevos ascensos y la amenaza de cambio de destino ensombrecen la fecha.

Días atrás, el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, aseguró a Página Siete que los ascensos se conocerán antes de la fecha de aniversario de la institución del verde olivo. De esta manera, se pondría fin a casi seis meses de incertidumbre.

La Cámara de Diputados ya cuenta con la “Ley de carrera de generales y de ascensos de la Policía Boliviana”. La diputada Magaly Gómez confirma que el proyecto cuenta con el visto bueno de la Comisión de Gobierno, Defensa y Fuerzas Armadas para su aprobación final. La norma fue propuesta por el Ministerio de Gobierno  y busca "generar los espacios necesarios y respeto a la institucionalidad de la Policía", señaló la diputada. 

También se refirió a los nuevos ascensos el presidente de la Cámara de Senadores, Andrónico Rodríguez, cuando se refirió a la importancia de que prevalezca la formación académica y la recomendación de alguna autoridad.

En el interior de la Policía Boliviana no se siente un ambiente festivo a falta de unos pocos días para el aniversario. Un suboficial de Santa Cruz, quien afronta cargos por el repliegue policial de ese año, señala que "no hay motivo para celebrar (...) Que celebre (el comandante general) Jhonny Aguilera, pero el poder no dura para siempre, eso lo saben  otros generales que fueron a dar a la cárcel cuando ya no los necesitaron”.

La crítica ante la situación actual que afrontan los uniformados se torna más dramática cuando declara que se sienten “extorsionados por los cambios de destinos y perseguidos (con procesos disciplinarios) para darnos de baja y luego meternos a la cárcel por el motín de 2019". 

El temor se impone y son pocas las voces al interior de la Policía que se atreven a revelar la situación que viven. “Camaradas, no crean esas mentiras, somos cientos de policías a los que cambiaron de destino con el pretexto de ‘mejor servicio’, que debemos estar regidos a la Ley 101 (de Régimen Disciplinario)”, afirmó en su momento  el exsargento Óscar Fuentes.

El oficial solicitó permiso para cuidar a su familia contagiada con coronavirus. Ante la negativa que recibió desde las autoridades, decidió faltar a su puesto de trabajo y en abril fue dado de baja de la institución.

Su versión sobre lo que ocurre al interior de la fuerza policial habla de actitudes de venganza. “Nunca nos va a perdonar el Evo, que no obedecimos sus órdenes de reprimir al pueblo y proteger a los masistas". Además, asegura que "Del Castillo es más peligroso aún (que el exministro  Carlos Romero). Él es de un sector fundamentalista" sostuvo el exdirigente.

Más allá de las acusaciones en su contra, el Ministro de Gobierno se deslinda de las acciones que emprende la justicia en contra de efectivos de la Policía. Del Castillo aseveró en Página Siete que los procesos se iniciaron a raíz de una denuncia interpuesta por el viceministro de Descolonización, Pelagio Condori.

No esconde su posición  y afirma que “se han iniciado procesos contra efectivos que ultrajaron los símbolos patrios, que se organizaron para perseguir al pueblo boliviano. Son personas que deben ser retiradas de la Policía”. 

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