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El exministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana juró ayer por la tarde como embajador de Bolivia en Cuba, concurrente ante la República Dominicana y Haití. Sin embargo, anticipa que retornará al país para continuar con su “trabajo revolucionario a favor del pueblo boliviano”.ç

En diálogo con EL DEBER sostuvo: “Si algo sé hacer es aprovechar la tregua para aprender y las treguas son buenas, es una pausa que no desa-celera ni el compromiso ni la mística”. Explicó que usa ese término como una referencia a la “paz negociada”.

Tras recibir sus credenciales, el ex hombre fuerte del Gobierno del presidente Evo Morales anticipó que irá a La Habana y a otras islas para denunciar los abusos que se cometen contra Bolivia. Explicó que abogará por la libertad de los nueve ciudadanos bolivianos detenidos en Chile, y repudiará las políticas que adoptan Estados Unidos y la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“Es una atribución exclusiva del presidente Evo, entonces, simplemente he asumido una decisión política del presidente para hacerme cargo de la embajada en Cuba”, aseveró sobre su designación.
Quintana acompaña a Morales desde su primer periodo de Gobierno. Del 2006 al 2010 se desempeñó como ministro de la Presidencia. Entre 2010 y 2011 fue nombrado director ejecutivo de la Agencia para el Desarrollo de las Macrorregiones y Zonas Fronterizas (Ademaf), y en 2012 retornó a su primer cargo hasta el 23 de enero de 2017, cuando sorpresivamente fue sustituido por René Martínez.

El canciller Fernando Huanacuni, durante su discurso, resaltó la cooperación que existe entre Cuba y Bolivia en las áreas de salud, educación, cultura y turismo. Encomendó al nuevo embajador fortalecer esos lazos y priorizar el intercambio de conocimientos en materia de seguridad alimentaria.

Al respecto, el ahora representante nacional en el extranjero anticipó que en las próximas semanas se presentarán los resultados de un estudio de científicos cubanos sobre las propiedades nutricionales de la coca. “Tenemos que apuntar más que a la exportación, a la salud pública, al factor alimenticio y tenemos que descolonizar la hoja, que ha criminalizado el imperio”, manifestó.

Alegría opositora

El senador de Unidad Demócrata Arturo Murillo consideró que la salida de Quintana del país es una suerte de “exilio dorado”. Lamentó que el exministro se vaya dejando muchas cuentas pendientes en la justicia.

“Él ha sembrado demasiado odio en nuestro país, y hay muchas cuentas pendientes, en corrupción, división e intolerancia. Creo que lo están mandando muy cerca, debió ir más lejos. Ojalá que no vuelva más”, dijo el opositor. 

A manera de respuesta, Quintana afirmó que los opositores “son bufones a sueldo y a tiempo completo (...). La oposición está montada sobre la difamación, sobre la criminalización y, entonces, le hace muy poco favor al país porque termina idotizándola y ojalá el pueblo se dé cuenta”. Ratificó que existe injerencia estadounidense. 

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