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Colquiri clama justicia a través de las paredes de sus calles. Los muros piden terminar con la inseguridad ciudadana. Los pobladores pegaron carteles en las fachadas de sus casas reclamando más presencia policial. Y es que la delincuencia se agravó en el centro minero debido a la presencia de autos indocumentados en el servicio público. Pero, además, el asesinato de una adolescente de 14 años provocó que la población tome medidas rigurosas en el municipio, que está a 252 kilómetros de la ciudad de La Paz.


Colquiri es un centro minero del departamento de La Paz donde se explota estaño y zinc. Cuenta con una estructura sindical donde los dirigentes tienen un poder más valorizado que las instituciones del Estado. Incluso más que la Policía y que las autoridades ediles.


El encargado de la jefatura policial del municipio, Heriberto Tinini, dijo a EL DEBER que Colquiri es “tierra de nadie” cuando llega la noche, denunciando que en los vehículos ‘chutos’ operan pandillas. 
“Hay ese problemas de los vehículos chutos. Yo estoy coartado, la Policía hace su trabajo, pero los mineros restringen el trabajo que hacemos”, denunció Tinini. Sin embargo, las organizaciones mineras y el municipio señalan el problema de falta de agentes del orden en su pueblo.  

Faltan policías
Solo cinco policías hay para los 20.000 habitantes de Colquiri. El concejal Víctor Hugo Carvajal, del Movimiento Al Socialismo, indicó que los autos indocumentados ingresan por vías clandestinas desde el departamento de Oruro. 
“Los jóvenes van a clases en autos ‘chutos’. ¿Dónde se ve eso? Pedimos la intervención de la Aduana, pero hasta ahora no tenemos respuesta”, reclamó Carvajal. 


Nilda Mamani Huanca era una adolescente jovial, tranquila y estudiosa. Su amiga Nohemí (nombre ficticio), del colegio Aniceto Arce, la recuerda con lágrimas. “No era mala”, se limita a responder su compañera. 


Nilda fue declarada desaparecida por su padre el 30 de abril. 14 días después su cuerpo apareció en una casa abandonada de Colquiri en una bolsa de yute. Murió por estrangulamiento. Fue asesinada. Pero antes, fue violada. Su posible agresor, R.M.H.T, de 17 años, fue recluido en el centro de rehabilitación de Calahuma, en el poblado paceño de Viacha.  

Toque de queda
Este hecho macabro consternó a la población. En un cabildo se decidió dictar un toque de queda, prohibir las fogatas bailables y fiestas sociales y que los motorizados sin placas de control no sean utilizados como taxis, entre las diez resoluciones de la reunión. 


El alcalde de Colquiri, Juan Guzmán, señaló que estas determinaciones serán legalizadas para que sean de cumplimiento obligatorio. “El problema de los autos ‘chutos’ lo tenemos que resolver pronto ya que trae delincuencia”, remarcó la autoridad municipal. 


Mientras, el representante del sindicato de la Empresa Minera de Colquiri, Eleuterio Mamani, se comprometió a coadyuvar con la Policía y con el municipio para terminar con la delincuencia en la zona. Lo que se busca es evitar más hechos de sangre en el pueblo. 


La tragedia de Nilda originó un punto de inflexión en el distrito minero. Por el momento las instituciones se unen para frenar la delincuencia, pero la Policía anunció su retiro si no hay compromiso. “Prefiero sacar mi personal si no hay ganas de trabajar”, sentenció Tinini. 

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