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Se expande el estallido social en Chile contra el Gobierno de Sebastián Piñera. Cinco muertos deja un incendio en un almacén de ropa en la comuna de Renca en Santiago de Chile, con lo que la cifra de fallecidos en los disturbios que se registran en el país se elevó a ocho. 

El almacén prendió en llamas después de ser saqueado, en el marco de los actos vandálicos que vive la capital chilena por la radicalización de las protestas ciudadanas por la inequidad social que sufren, y que se desataron el pasado viernes en protesta por el alza del precio del pasaje del metro. Estas víctimas se suman a las tres confirmadas hasta ahora, que fallecieron en otros dos incendios en supermercados que también fueron saqueados.

A lo largo del domingo se han sucedido nuevos actos violentos, con graves enfrentamientos con el Ejército y las fuerzas del orden, saqueos, incendios y pillajes, en una ola de violencia que mantiene a buena parte de Chile en estado de alerta. Por el momento la capital chilena está bajo el toque de queda, sin embargo, grupos de manifestantes ignoran la medida y permanecen en las calles en varios puntos de Santiago. 

La militarización del país ha ido en aumento para tratar de controlar los desmanes violentos en los que derivó desde el pasado viernes la radicalización de las protestas. Hoy, los colegios en Santiago de Chile estarán cerrados y el servicio de metro operará bajo mínimos. La ministra de Transportes, Gloria Hutt, indicó que la red del metro de Santiago estará cerrada hoy, con excepción de la línea 1, que funcionará de manera parcial.

Causas de fondo

 El alza del precio del pasaje del metro de Santiago es solo la punta del iceberg del violento estallido social que se ha registrado en Chile. El telón de fondo es la desigualdad social, la concentración extrema de la riqueza, la impunidad ante la corrupción, la desconexión de la élite política y la precariedad de la sanidad, las jubilaciones y el sistema educativo.

 No son problemas de ahora, se arrastran desde hace años y algunos tienen su origen en la dictadura de Augusto Pinochet, pero han confluido estos últimos días en un estallido furioso sin precedentes en la historia reciente de Chile, un país que se consideraba una balsa de aceite dentro de la convulsionada América Latina. 

El anuncio del presidente Sebastián Piñera de dar marcha atrás a la subida del boleto del metro no logró aplacar los saqueos y el vandalismo se desató en varias zonas de Santiago y otras ciudades del país, porque la violencia ya se había convertido en un modo de expresar el descontento con el modelo político, económico y social.

Un peruano, entre las víctimas

Un ciudadano peruano se encuentra entre las víctimas mortales registradas hasta el momento en los violentos disturbios que se presentan en Chile, informó ayer el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú.

 El ministerio lamentó, en un escueto comunicado, la muerte del peruano Renzo Barboza, de 38 años, una información que ya habían adelantado medios locales, que siguen desde el sábado de manera detallada los sucesos en Santiago y otras ciudades.