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La temporada de lluvias se deja sentir y afecta a cinco departamentos con la crecida de ríos y las precipitaciones persistentes. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) sostiene la alerta naranja por lluvias en Potosí, Chuquisaca y Tarija. En otros dos departamentos, el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, mantiene su apoyo pare recuperar las zonas afectadas.

La alerta naranja se extiende, por ahora, hasta el día lunes. Las lluvias caídas en la zona sur del país mantiene el riesgo de crecida en diversas cuentas fluviales y, por tanto, obliga a numerosos municipios de Potosí, Chuquisaca y Tarija a sostener los mecanismos de alerta.

Calvimontes señaló que los pronósticos alertan sobre crecidas en los ríos Tumusla (Potosí), Parapetí (Chiquisaca) y Guadalquivir (Tarija). 

De manera paralela, el viceministerio de Defensa Civil sostiene la ayuda para los departamentos de La Paz y Cochabamaba donde las inundaciones de los pasados días han provocado daños humanos y materiales. En La Paz, siete personas fallecieron al ser arrastradas por al crecida del río. Calvimontes apuntó que cinco cuerpos han sido recuperados, pero los otros dos no han podido ser rescatados.

Los daños por las inundaciones en Cochabamba tiene un carácter material. Por ello, el Gobierno ha determinado enviar ayuda humanitaria para aliviar las pérdidas de las familias damnificadas.

En Cliza se entregó ayuda a 395 familias. Entre alimentos e insumos se asignó un monto de Bs 175.835. Calvimontes también comprometió el apoyo con maquinaria pesada para la reparación de los daños provocados por el desborde del río.

La ayuda también llegó a Toco. En este municipio se benefició a 174 familias con un aporte en alimentos e insumos que supera los Bs 136.000. Al igual que en Cliza, se destinará el refuerzo de maquinaria pesada para recomponer los defensivos y evitar nuevas inundaciones.

El viceministro considera que los efectos del cambio climático se sienten en este tipo de desastres naturales que afectan a diversas regiones del país. Por ejemplo, las lluvias caídas en Cliza no se registraban en más de 35 años, "por eso se hace muy difícil predecir".

Otro de los motivos señalado por Calvimontes como detonante de las inundaciones tiene que ver con la construcción de viviendas en las cercanías de los cauces. "De esta manera se crea un cuello de botella que facilita los desbordes", apunta la autoridad.

 

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