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Los ingenieros de la UMSA encon­traron alteraciones en el 3% de las actas computadas, es decir que 1.085 sufrieron modificaciones que favorecen en votos al parti­do del presidente Evo Morales y restan a CC, de Carlos Mesa.

La presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), María Eugenia Choque, respondió que espera que la denuncia llegue al TSE para analizarla en detalle.

Ayer, la principal autoridad del ente electoral, en la conferencia que dieron en Sala Plena, presen­tó oficialmente los resultados de las elecciones generales.

EL DE­BER le consultó sobre esta denun­cia y ella respondió que “una vez que llegue (la denuncia) a la Sala Plena, será la Sala Plena con la instancia operativa la que anali­zará técnicamente, uno por uno”. Hay 12 tipos de observaciones que han reclutado los ingenieros de la universidad paceña.

Prime­ro, hallaron actas en las que se han aumentado observaciones, escritas a mano, para cambiar los resultados. Es el caso de la mesa 24442 de El Alto, en el colegio 23 de Marzo, en el conteo del TREP la fotografía del acta muestra solo una observación, pero en el cóm­puto oficial, aparece otra imagen del acta con más observaciones (escritas a mano). La suma de vo­tos termina favoreciendo al MAS.

Cambio de resultados de di­putados a presidente y vicepre­sidente. Al momento de emitir su voto el boliviano tenía que marcar dos veces, una para ele­gir al presidente y vicepresidente y otra, para elegir al diputado de su circunscripción.

La votación aquí podía ser cruzada, es decir para distintos partidos políticos.

El informe muestra que en la me­sa 30863, de Cochabamba, en la transcripción del TREP el partido de Mesa había recibido 119 votos para presidente y vicepresiden­te, y 106 para diputado, pero en el cómputo oficial estas cifras se invirtieron, CC figura con 106 para presidente y vicepresidente y con 119 para diputado.

Acta sin foto completa. De la mesa 1702 de Pocitos (Argentina), en el colegio Antonio Aberastain solo hay registro de una foto de los resultados, no se ve ni la fir­ma de los jurados. Con estos datos se hizo el conteo del TREP y del cómputo oficial de votos.

Refiere que hubo aumento de votos para el MAS. En la mesa 28800, en la provincia Gualberto Villarroel de La Paz, en el acta Car­los Mesa figura con 59 votos y en el cómputo oficial aparece con 3. Lo mismo sucede con el MAS, pero al revés. El partido que gobierna desde 2006 Bolivia figura en el acta con 5 votos y en el cómputo, esta cifra se eleva a 55.

En una mesa, el delegado del MAS firma por el delegado de Co­munidad Ciudadana. Sucedió en Cochabamba, en la mesa 515411, de la provincia Alonso Ibáñez de Potosí, el MAS obtuvo en presi­dente y vicepresidente 206 votos y el resto de los partidos, cero.

Solo 10 nulos. Toda la población asis­tió a votar. 

El detalle es que esta mesa en el TREP fue declarada inválida y no así en el cómputo oficial.

La mesa 32753 no figura como computada, pero el análisis del tráfico en la red muestra que se envió datos al servidor del Órga­no Electoral. Los estudiantes tam­bién lograron registrar el histórico de la actualización de resultados del cómputo oficial de votos, de ese modo mostraron cómo por dos horas desapareció del conteo el acta de la mesa 71252. 

También cómo el cómputo “misteriosa­mente baja”. 

De ir en 97,41% baja a 97,39%, y luego se repone. Eso sucedió la noche del miércoles, a las 21:00.

El carnet 247 votó en Cocha­bamba, en la mesa 32786. El acta que avala que la persona con esta cédula acudió a votar tiene la fir­ma de los jurados de mesa y sus huellas digitales.

La denuncia fue presentada el jueves por la noche en el progra­ma de la periodista Ximena Ga­larza, que se difunde por la Te­levisión Universitaria de La Paz.

Al salir de esa casa periodística, el ingeniero sufrió una persecu­ción por supuestos agentes de Inteligencia. 

Ayer, el profesional se mantuvo en la clandestinidad y se dijo incluso que se había refu­giado en una embajada y la dele­gación diplomática lo desmintió.

El Gobierno había desafiado a la oposición a que presente prue­bas de lo ocurrido. El primero en hacerlo fue el diputado electo por CC Carlos Alarcón. El oficialismo desacreditó y acusó su versión in­cluso de carecer de seriedad.

Luego de la denuncia de la UMSA, el Ejecutivo ya no utilizó a varios voceros para salir a des­acreditarlo. 

El ministro de Go­bierno, Carlos Romero, instó a la oposición a acompañar y realizar un seguimiento a la auditoría que, dio por hecho, realizará la Orga­nización de Estados Americanos (OEA) al sufragio.

 “Si alguien duda de los re­sultados electorales, está el ca­mino de una auditoría técnica e imparcial que estará a cargo de organismos internacionales, una auditoría en la que los mismos opositores deberían participar y hacer seguimiento”, y conminó al candidato Carlos Mesa a no intentar “ganar en mesa”.

María Eugenia Choque, por su parte, se abrió completamente a que no solamente la OEA, sino también la Unión Europea, rea­licen una exhaustiva revisión del trabajo realizado por el TSE.