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Se acerca el invierno más largo de todos. El 14 de abril no será un domingo cualquiera. Decir que el mundo se paralizará no sería exagerado. Juego de tronos inicia su temporada 8, la última, con la que concluirá la carrera al trono de hierro. Detrás habrá quedado una historia larga, la de una saga literaria, la de un autor que ha alcanzado el nivel de leyenda: George R.R. Martin.

Su carta de presentación se llama Canción de Hielo y Fuego, una obra literaria monumental de siete tomos, que, por el momento, lleva cinco y ha sido la génesis de la serie de HBO, una de las más galardonadas y, para muchos, la mejor de la historia. Mientras las ventas de los libros superaban los 90 millones de copias en el mundo y la saga se traducía a 47 idiomas, gran parte de los lectores de Martin ya estaban ahí antes de abril de 2011, cuando se estrenó el primer capítulo de la serie.

El primer tomo, Juego de tronos, fue publicado en 1996 con pocas expectativas, pero el entusiasmo de los primeros lectores y de los libreros generó un inusitado furor por una historia épica, algo que no se había visto desde los libros de Tolkien, creador de El señor de los anillos. En 2005, cuando se publicó el cuarto libro, Festín de cuervos, llegó a la cima de las listas de los más vendidos. Después de que se estrenó la serie de HBO, el mundo creado por Martin se volvió un fenómeno global.

 

Asistía a una escuela católica, pero la ciudad en que vivían era tan devota que los salones de la misma siempre estaban aba - rrotados, por lo que su mamá pensó que lo mejor para su hijo sería enviarlo a una escuela más pequeña. Así, el mayor de los Martin terminaría sus estudios en una escuela laica, de donde se graduó en 1962. En 1969, con 21 años, Martin tuvo su primer éxito como es - critor profesional: Wild Cards. En 1970 obtuvo su título de pe - riodista por la Universidad Northwestern en Illinois.

Tras un par de años en Evanston, ciu - dad donde estaba su universi - dad, decidió irse a Chicago. Luego conoció a quien fue su esposa entre 1975 y 1979, Gale Burnick. En su nuevo hogar vio nacer a una de sus más impor - tantes y vendidas novelas: La muerte de la Luz. Martin ganó dinero vendiendo todo lo que escribía. En 1983 publicó Fevre Dream, una novela ambienta - da en el río Missisipi en el siglo XIX.

Su siguiente obra, en cambio, fue un rotundo fracaso. La misma llevaba el nombre de The Armagedon Rag y Martin quedó tan decepcionado que fue ahí donde decidió pasarse a las producciones de televisión. Inició como guionista y luego fue promovido a Consultor de Producción para la serie Twili - ght Zone. Cuando esta serie fue cancelada, Martin fue contratado para trabajar en otras producciones menores.

Posteriormente, fue de un estudio a otro durante años hasta que en 1991 empezó a escribir la primera parte de lo que ter - minaría siendo una legendaria colección de novelas a las que llamaría Canción de Hielo y Fue - go. En 2007, vendió a HBO los derechos de producción de esta obra y el resto es historia, la de una de las series más populares de todos los tiempos.

Un mundo, una visión, diversas opiniones

En una entrevista al diario El País, Martin reflexionó sobre el desarrollo de la humanidad y la actualidad. “Parece que no aprendemos de los erro - res, hoy seguimos teniendo un mundo lleno de conflictos, guerras, racismo, sexismo. Aunque creo que hemos he - cho progresos desde la Edad Media. Al menos ya no se descuartiza públicamente”. Ese mundo medieval de conflictos y guerras tiene lugar en las historias de Martin, una saga de fantasía, pero también una historia sobre el poder, la familia y la ambición, con mi - tos que siempre tienen resonancia en la actualidad. La ambición de la obra y su autor es uno de los aspectos que resalta el periodista y escritor José Andrés Sánchez. “Lo primero que debemos notar es que son libros extensos y exigentes.

Luego, el conflicto inicial y to - dos los sucesos que desencadena hacen de Canción de Hielo y Fuego una lectura entretenida, sorprendente. Además, la in - vención de un mundo y la vero - similitud que consigue a la hora de describirlo, ponerlo sobre el papel. Pero lo que considero más valioso, casi didáctico, es el tratamiento que da a los personajes, los arcos que crea para ellos y la naturalidad con la que maneja sus muertes. RR Martin mata a sus ‘darlings’ y lo hace con épica, sin temor, por el bien de la historia, de la obra”, afirma el autor de Matar lo amado.

El actor Rubén Alviri considera a Martin un autor que ha sa - bido vender su historia. “Mérito ha sido asociarse con la gente correcta y eso le ha asegurado el éxito que tiene hasta ahora, no solo con la producción de la serie sino con los libros, todo esto le ha facilitado para que se produzca la precuela de GOT (Games of Thrones). Tengo muchas ansias por saber cómo va a terminar la serie”, expresa Alviri.

El productor Jorge Sierra se refiere a la “fórmula eficiente entre ficción, modelos imperia - les europeos y de Medio Oriente” que inspiran los reinos y el universo creado por Martin. “Creo que al combinar todo ello, y algo de mitología, consi - guió un mundo fantástico excepcional muy atractivo... sin olvidar, el plus fatal de las muer - tes inesperadas al mejor estilo Shakespeare. Sólo leí dos libros. Es imposible llevar toda esa li - teratura a la pantalla, así que me agrada lo que se eligió para dramatizar en la saga de HBO”, menciona Sierra. Finalmente, el músico y di - bujante Pablo Miño busca el equilibro entre los libros y la se - rie: “El género fantástico dentro del mainstream nos tenía muy acostumbrados a historias don - de los límites eran más claros. Estaban los buenos, los malos, los feos y, en un principio, GOT parecía atentar contra todas esas expectativas. Después re - sultó nomás que los feos eran malos y los lindos eran buenos”.

3- El dragón y el lobo. Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) y Jon Snow (Kit Harington).
4- Martin, sentado en el trono, rodeado del elenco de la serie.

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