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La noche, como idea, como hecho natural, puede contener una infinidad de significados. Entre la vida y la muerte, la luz y la sombra, la noche te alberga y te hace reflexionar. Diversas culturas ancestrales, a lo largo del continente, le han dado especial atención y le han atribuido un influjo particular, de acuerdo con su cosmovisión.

Los orígenes de la noche es la temática sobre la que gira la X Bienal Internacional de Arte Siart, que se desarrolla en La Paz desde el 10 de noviembre y que cuenta con un amplio programa, que se extenderá hasta abril de 2019, el mismo que incluye una muestra a partir de enero en el Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz. Los orígenes de la noche manifiestan la posibilidad de trazar los contornos de una realidad cultural diversa y delinea sus formas sobre la base de una memoria obstinada.

No es un origen, sino ‘todos los orígenes’ prestados de los mitos indígenas americanos, desde Alaska hasta la Patagonia, hablamos no de un tiempo, sino de los tiempos dentro del tiempo. “Esta es una de las mejores versiones de la bienal con más de 70 artistas internacionales y 30 nacionales. Son 20 años que se viene realizando este certamen y por primera vez podemos contar con un apoyo institucional efectivo, pues desde este año la bienal depende del Museo Nacional de Arte (MNA), lo que le da la posibilidad de una labor continua y concentrada. Antes no teníamos una institución que nos albergue como tal, sino que era más el trabajo de gestión que hacíamos con Norma Campos”, explica José Bedoya, director del museo.

La Siart Bolivia ha logrado constituirse en el espacio de mayor significación para el desarrollo de la creación artística contemporánea en Bolivia, incluyendo en sus gestiones concursos internacionales, exposiciones con invitados de honor y exposiciones de homenaje a artistas que han coadyuvado al desarrollo de las artes en nuestro país. La décima versión de la bienal es organizada por la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, a través del Museo Nacional de Arte, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, la Fundación Cinenómada para las Artes y la Fundación Visión Cultural, dirigida por Campos.

El certamen propone un mayor alcance en el tiempo con tres eventos como eje central: las exposiciones internacionales, el encuentro del área académica (Musef y UMSA) y el Cinearte, ciclo de cine (Goethe-Cinemateca Boliviana). La bienal se estructura a partir de una exposición internacional curada por un equipo conformado por Ramón Castillo, de Chile; Keyna Eleison van de Beuque, de Brasil; María Belén Sáez de Ibarra, de Colombia, y Joaquín Sánchez, de Bolivia/Paraguay, bajo un guion que se basa en el texto curatorial propuesto como Los orígenes de la noche, que se remonta a los mitos de origen de las culturas americanas, pero también indaga sobre los procesos actuales de la cultura. De esta manera se cuenta con varias exposiciones, actividades (coloquios) y homenajes.

 

 

El tejido como guía
La bienal realiza un homenaje a la trayectoria de la artista Sandra De Berduccy/Aruma, con una exposición monográfica en el MNA. La exposición de De Berduccy presenta un reminiscente recorrido por las diferentes etapas de su investigación, experimentación y producción artística, en las cuales el tejido cobra un protagonismo central.

“Se trata de entender el textil como tecnología, como un sistema complejo y altamente ordenado, donde el telar cumple la función de una máquina de pensamiento operada por la tejedora por medio de una secuencia de algoritmos. Por esta razón se ha dicho que las lógicas y los razonamientos textiles son el software inherente a toda tecnología”, explica Sandra. Es un pertinente reconocimiento a la trayectoria de una artista que ha llevado el textil desde las prácticas y saberes tradicionales a un espacio contemporáneo a través de un diá- logo con la tecnología.

Hilvanando el sur
El Museo de San Francisco alberga la propuesta curatorial Hilvanando el sur, una invitación a evaluar un conjunto de exposiciones en instalación y videoarte, que se refieren a problemáticas comunes en Sudamérica, con una mirada especial en los territorios, la memoria y el lenguaje como formas de comunicación. Se trata de una propuesta de los artistas chilenos Neto, Fernanda López, Felipe Lavín y Loreto Carmona. Hilvanando el sur es un proyecto instalado como una expresión y experimentación artística multidisciplinaria, trabajado bajo la curaduría de Inés Ortega-Márquez.

Es una invitación a reflexionar sobre las problemáticas comunes de la región, analizando las identidades y su evolución hacia la modernidad, de la cual quedan memorias de lo indígena en la configuración de las metrópolis sudamericanas. Esta exposición propone también una mirada a la multiculturalidad del sur, que opera en cualquier capital o urbe del occidente contemporáneo, donde confluyen migraciones internas y externas, con sus propios lenguajes, religiones, costumbres que están en permanente tensión, reflejado por los cuatro artistas chilenos. Carmona presenta sacos de papa, con texto bordado con hilo dorado traducido al aimara, que corresponde a los primeros versículos del Génesis.

Neto propone un muro de cajones iluminados y cerrados por una serie de impresiones al agua, que forman parte del imaginario simbólico del artista y se inspiran en el trabajo de Joaquín Torres García. Pensando en el alzhéimer que padece su abuela, Fernanda López pidió a su madre que le tejiera un vestido, que luego ella destejió hasta el desnudo, como una forma de referirse a la pérdida de memoria, a la urdimbre más oculta, que se conjuga entre recuerdo y olvido. Felipe Lavín expone Sur- Panorama, una instalación fotográfica y de videos, como parte de un proyecto que ayuda a conectar varias realidades, varios mundos y varios orígenes en un mismo lugar y, al mismo tiempo, tensionar el pasado y el presente a través de un medio de transporte.

Forma y contenido
La muestra Entraña obtuvo el Premio Adquisición único de la bienal. Creada por el Laboratorio Textil, integrado por artistas bolivianos, peruanos, ecuatorianos y mexicanos. Es una exposición que logra mantener una coherencia en la forma y el contenido, además de haber encarado el textil no solo como técnica, sino también como metáfora del entramado intercultural. El Laboratorio Textil está conformado por Cristina Flores (Perú), Florencia Cadailhon (Bolivia), José Luis Macas (Ecuador), Lucía Pittaluga (Uruguay), María Fernanda Sandoval (Bolivia), Mónica Dávalos (Bolivia), Serena Vargas (Bolivia) y el colectivo Huaco, integrado por Adriana Bravo y Georgina Santos (México-Bolivia).

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