Un operativo de interdicción ejecutado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) en el municipio de Villa Tunari, provincia Chapare, culminó con la destrucción de un laboratorio de cristalización de cocaína, 16 fábricas móviles de pasta base y el secuestro de armamento de uso militar, en una de las acciones más importantes desarrolladas recientemente contra el narcotráfico.
El procedimiento fue ejecutado en el marco del plan de operaciones ‘200 Años de Servicio Policial’, que contempla acciones de interdicción en zonas consideradas estratégicas para la producción de sustancias controladas.
De acuerdo con el informe oficial, durante la incursión los agentes destruyeron e incineraron un laboratorio de cristalización de cocaína y 16 fábricas móviles destinadas a la elaboración de pasta base, además de eliminar sustancias químicas empleadas para la producción de droga.
En el lugar también fueron destruidos 4 kilos con 950 gramos de pasta base de cocaína, una bolsa de nylon con la misma sustancia y 2.610 litros de agua rica, utilizada durante el proceso de fabricación de estupefacientes.
Uno de los hallazgos que llamó la atención de los investigadores fue la cantidad de armas encontradas en la zona de intervención. La Felcn secuestró ocho armas de fuego de largo alcance, entre ellas fusiles AK-47 y ametralladoras de uso militar y policial, además de ocho cargadores, dos radios de comunicación tipo Handy y 132 cartuchos de diferentes calibres.
Las autoridades consideran que el armamento era utilizado para brindar seguridad a las instalaciones clandestinas dedicadas a la producción de droga y para enfrentar eventuales operativos policiales.
Todo el material secuestrado fue puesto a disposición del Ministerio Público, que asumió conocimiento del caso y continuará con las investigaciones para identificar a los responsables de la infraestructura clandestina y establecer el destino de la droga que se producía en el lugar.
La Felcn destacó que este tipo de operativos busca afectar la capacidad logística y económica de las organizaciones dedicadas al narcotráfico, mediante la destrucción de laboratorios, fábricas clandestinas y el decomiso de armamento e insumos utilizados para la producción de cocaína.