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La Fiscalía Departamental de Cochabamba ordenó este lunes que los restos óseos de Betsabé Mara Alacia Zelada, víctima de feminicidio, sean entregados a los padres de la fallecida, luego de que se confirmara que los encontrados en la zona de la Maica son de la joven desaparecida desde el 11 de agosto.

La orden de entrega fiscal detalla que, luego de la sentencia emitida el domingo en contra de Adan Boris Mina Alanes (30 años de prisión por feminicidio), de Robert Mina Alanes y de Cinthia Claros Parra, ambos condenados a 2 años de cárcel por el delito de encubrimiento, se pide a las autoridades del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) que entreguen los restos óseos que fueron descubiertos y estudiados.

Adicionalmente confirma que los análisis periciales en las muestras colectadas por la Fiscalía determinaron que estos restos eran de Betsabé, por lo que ahora los padres de la muchacha, Pedro Antonio Alacia y Ana María Zelada Tudela, tienen la libertad de dar una cristiana sepultura a su hija.

Con esto las investigaciones del caso han quedado cerradas, aunque aún los agentes de la Policía analizan si existen más cómplices en el crimen que consternó a Cochabamba y al país entero.

En el juicio abreviado, realizado el fin de semana, el Ministerio Público demostró con 66 pruebas que Adán Boris Mina Alanes, exteniente de la Policía, cometió el delito de feminicidio en contra de su pareja Betsabé Mara Alacia de 24 años, según la fiscal Eliana Colque.

Entre los elementos de pruebas estaban el protocolo de autopsia médico legal, informes periciales de criminalística del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) e informes periciales de la Universidad Policial.

Ademas, se determinó que Betzabé "falleció por un traumatismo cráneo encefálico, producido por un arma de fuego".

El pasado 11 de agosto, el exteniente de Policía se contactó por teléfono con Betsabé, quien fue vista con vida por última vez a las 16:00 horas, aproximadamente, cuando salió de su domicilio ubicado en Quillacollo para encontrarse con su pareja.

Durante la audiencia, el sentenciado confesó haber rociado con gasolina el cuerpo inerte de la joven para luego quemarlo y darse a la fuga.

El hermano mayor (Robert Mina Alanes) y la cuñada del sentenciado (Cinthia Parra Flores) encubrieron el crimen y colaboraron para que el feminicida intente huir a Brasil, pero fue capturado en horas de la madrugada del pasado sábado en un alojamiento de Montero.