Familiares, camaradas y amigos dieron este martes el último adiós a los seis ocupantes de la aeronave militar FAB-409 que se accidentó en el sector de Cerro Sayari, en Cochabamba. Paralelamente, el Ministerio Público continúa las investigaciones para determinar las causas del siniestro que cobró la vida de cuatro militares y dos civiles.
En medio de escenas de profundo dolor, los restos de los tripulantes de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y de las dos civiles fallecidas fueron velados en la Casa de Funerales Concordia de Cochabamba, donde familiares y allegados participaron de ceremonias de despedida antes de su traslado a distintos camposantos.
La tragedia ocurrió la mañana del domingo, 21 de junio, cuando la aeronave Cessna FAB-409, que realizaba un vuelo de apoyo de acción cívica en la ruta La Paz-Cochabamba, perdió contacto con los sistemas de control aéreo. Horas después, equipos de búsqueda y rescate localizaron los restos de la avioneta en una zona montañosa del sector de Tres Cruces, en Sayari, sin encontrar sobrevivientes.
Entre las víctimas se encuentran los miembros de la Fuerza Aérea Boliviana: el teniente coronel Dema Cellier Vidal Pedraza, el mayor aviador Ariel Maida Suárez, el capitán aviador Marcelo Alberto Pérez Becerra y el teniente aviador Franz Gabriel Terrazas Mollinedo. También fallecieron las civiles Erika Bustamante Fuentes y su hija Ariadne Lobatón Bustamante, de cinco años de edad.
Tras conocerse el accidente, la Fiscalía Departamental de Cochabamba activó un operativo especial para investigar las circunstancias del hecho. El fiscal departamental, Osvaldo Tejerina Ríos, informó que se desplazó una comisión de fiscales especializados en delitos contra la vida y peritos del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) hasta la zona del siniestro.
“Una vez que se tomó conocimiento del accidente aéreo, el Ministerio Público activó de manera inmediata los mecanismos de coordinación interinstitucional para el traslado de fiscales y peritos al lugar del siniestro, a fin de realizar los actos investigativos correspondientes y coadyuvar en el esclarecimiento de este lamentable hecho”, señaló la autoridad.
Debido a la complejidad geográfica del lugar donde se produjo el impacto, el Ministerio Público coordinó con la Fuerza Aérea Boliviana el traslado aéreo de los investigadores y especialistas forenses para realizar el procesamiento técnico de la escena, la recolección de indicios y las pericias correspondientes.
La Fuerza Aérea Boliviana expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y destacó la labor de servicio que cumplía la aeronave, utilizada en diferentes misiones de apoyo social y asistencia humanitaria.
Mientras las familias intentan sobrellevar la pérdida de sus seres queridos, las investigaciones continúan para establecer las causas que provocaron uno de los accidentes aéreos más trágicos registrados este año en el país. Las autoridades esperan que los informes técnicos y periciales permitan esclarecer las circunstancias que derivaron en la caída de la aeronave militar en la zona de Sayari.