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Villa Azul, un barrio popular en la periferia de Buenos Aires y foco de contagio de Covid 19, se convirtió este lunes en el primer asentamiento informal en ser aislado por las autoridades que intentan frenar la propagación del coronavirus en Argentina.

"Hoy se considera contacto estrecho a todo el barrio, por lo que el barrio quedó cercado por las fuerzas de seguridad. Nadie puede salir salvo criterio sanitario. El Estado busca dar toda la contención posible", explicó a la AFP una fuente del gobierno de la provincia de Buenos Aires.

A 17 km al sur de Buenos Aires, en el barrio de unos 3.000 habitantes sobre estrechas calles de tierra y viviendas muy precarias, se confirmaron 53 casos de Covid-19 mientras otros 50 están en estudio.

En cada arteria fueron colocadas vallas para evitar la salida y entrada de vecinos por los próximos 15 días, abarcando un perímetro de unas 12 hectáreas.

Se trata de evitar que el coronavirus cruce la autopista y entre en la vecina Villa Itatí, donde se hacinan otras 16.000 personas.

Villa Azul, entre las localidades de Avellaneda y Quilmes, es uno de los 1.800 barrios vulnerables y asentamientos con casi ningún servicio público que albergan más de 3 millones de personas en la periferia de Buenos Aires. 

A esta población se suman otras 350.000 personas que viven en villas de emergencia dentro de la capital argentina, y donde hace dos semanas, en medio de un prolongado corte de agua, se desencadenó una ola de contagios que obligó a frenar un levantamiento de la cuarentena en la ciudad.

Entre la capital y la provincia de Buenos Aires concentran el 80% de los 12.063 contagios en el país, de los cuales 456 fallecieron y 3.999 se recuperaron.