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La alcaldesa de la ciudad italiana de Crema, Stefania Bonaldi, manifestó este martes su "alegría y orgullo" por la propuesta de conceder el Nobel de la Paz a los médicos cubanos del contingente Henry Reeve que estuvieron dos meses en Italia para ayudar en la lucha contra el coronavirus.

"Es difícil expresar la alegría, la emoción, el orgullo, la gratitud y el cariño extraordinario que sentimos por nuestros hermanos de Cuba", escribió la alcaldesa en Facebook.

La brigada médica, compuesta por 36 médicos, 15 enfermeras y un administrador, inició su misión el 22 de marzo en Crema, en plena emergencia por la pandemia, en Lombardía, la región mártir del coronavirus, con casi 17.000 muertes de los casi 36.000 registrados en toda la península.

Los médicos del contingente, que permanecieron hasta finales de mayo, trabajaron sin parar en el reparto especial covid-19 montado en el aparcamiento del Hospital Mayor de Crema, en la provincia de Cremona.

Considerados como unos "héroes", los galenos cubanos forman parte del programa de misiones médicas cubanas enviadas al extranjero, fundado en la década de 1960, y que experimentó un verdadero renacimiento durante la pandemia.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó el 26 de septiembre en un tuit el  registro formal del contingente médico cubano como candidato al Premio Nobel de la Paz. 

Por su parte el Consejo Mundial por la Paz registró la candidatura presentada para resaltar los grandes desafíos que desató el coronavirus y la solidaridad internacional como respuesta a la emergencia.

La iniciativa ha sido respaldada por destacados intelectuales, entre ellos el Premio Nobel de la Paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, así como por docenas de comités por la paz de aproximadamente 100 países que firmaron una carta de solicitud.