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Pareciera que la catástrofe epidemiológica por coronavirus que sufrió Beni en mayo de 2020 fue borrada de la memoria de los benianos. En este nuevo rebrote, las autoridades de la salud están preocupadas por la velocidad del contagio y la cantidad de fallecidos a causa de la enfermedad. La población se ha relajado y los nuevos positivos comienzan a dar la alarma de lo que se avecina.

“En la anterior ola, una persona aguantaba hasta una semana en un respirador, hoy no supera las 72 horas”, cuenta Jorge Gómez, exdirector del Servicios Departamental de Salud (Sedes) y actual asesor de la Alcaldía de Trinidad.

El Sedes ha determinado el 12 de diciembre como el inicio de la segunda ola en ese departamento.

El actual titular de la institución dependiente de la Gobernación, Érick Vallejos comentó que su gestión está enfocada a fortalecer los primeros y segundos niveles de atención y que el sábado se recibieron 17 respiradores como donación, 10 se quedarán en Trinidad y el resto será distribuido en el departamento.

Hasta el sábado 16 de enero, los nuevos casos positivos desde el inicio del rebrote llegaban a 1.064 personas infectadas, mientras que los fallecidos sumaban 23.

Para los casos graves

La secretaria ejecutiva de los trabajadores de salud de Beni, Shirley Molina contó que en Trinidad solo se encuentra funcionando un respirador en el hospital Germán Busch, aunque existe el domo de la Caja Nacional de Salud donde hay otros, pero estos ya están siendo ocupados.

Al respecto, Gómez contó que cuando dejó el Sedes en octubre de 2020, había funcionando cuatro respiradores con pacientes y cinco acababan de salir de mantenimiento listos para ser usados.

“Todos están yéndose al domo (de la Caja Nacional de Salud) que hay seis respiradores invasivos y cuatro que son de ventilación no invasiva, los 10 están a full y están solamente con espacio para internar gente que necesite oxígeno normal, no con máquina. Si eso es estar bien, no tengo más que decir”, sostuvo Gómez.

Esta cifra fue confirmada por el vicepresidente del Colegio Médico de Beni, Carmelo Merubia quien lamenta que, hasta la fecha, no exista una ayuda real para el sector ya que, en el caso de los médicos, se adeudan sueldos de contratos de 2020 a unos 30 especialistas.

Un dato revelador brindado por Merubia es que actualmente en Beni existen dos terapistas para adultos y dos especialistas en terapia intensiva en pediatría.

“La punta de lanza durante la primera ola fueron los médicos generales que llevan años atendiendo terapias, por lo que fueron de gran ayuda en esa etapa”, cuenta Merubia.

Atención en la primera fase

En Beni sucede la misma escena que en el resto del país. Cuentan con las instalaciones de primer y segundo nivel para atención, pero el problema sigue siendo la falta de recursos humanos.

En Trinidad, donde se concentra la mayor cantidad de casos de ese departamento, actualmente el centro de salud Central ha pasado a ser el centro Centinela, que en la pasada gestión se encontraba en predios de Cossmil, pero a fines de diciembre de 2020 pidieron su devolución para construir un hospital.

Central actualmente cuenta con 30 camas, de las cuales el 50% ya se encuentra ocupada, además, el Sedes solicitó al municipio, que está a cargo de este espacio, de prestarles una sala para que se instale momentáneamente allí algunos de los respiradores que fueron donados hasta que se pueda construir un domo que está proyectado dentro del hospital Germán Busch.

Charles Suárez, secretario de Salud de Trinidad explicó que se están realizando también ampliaciones en el centro de salud 30 de Julio para que este lugar se convierta en el nuevo centro centinela de la capital beniana.

“La inversión que hacemos con los pocos recursos que han ingresado, estamos ampliando el centro de salud 30 de julio, pero no es suficiente, el sistema de salud en Trinidad es muy precario. De todas maneras hemos hecho algunas ampliaciones en la mayoría de nuestros centros de salud para atención transitoria, por el tema también de dengue”, explicó Suárez.

Personal de salud

Beni vive lo que está viviendo el resto de los departamentos. Cuentan con infraestructura para la atención temprana de casos, pero la piedra en el zapato se ha convertido en la falta de contratos para personal de salud.

Mediante el Decreto Supremo 4451, el Gobierno nacional ratificó la autorización para que las Gobernaciones puedan usar el dinero sobrante del Sistema Único de Salud (SUS) y proceder a la contratación de personal de salud necesario para atender los pacientes con coronavirus.

El proceso en Beni ya se inició. El Sedes tiene presupuestada la contratación de más de 270 trabajadores y, en el caso de Trinidad, el municipio se adelantó con su partida presupuestaria para contratar a más de 220 personas entre médicos, enfermeras, bioquímicos, sepultureros, entre otros.

“Todo el conjunto de personas que pueda manejar la pandemia. El municipio lo está haciendo en este momento para darle soporte”, señaló Gómez.

Al respecto, Molina indicó la urgencia de contar con el personal, porque hoy ya tienen varias bajas en todo el departamento por haberse contagiado del virus.

La dirigenta de los trabajadores subrayó la necesidad de que se entreguen los insumos de bioseguridad para evitar la propagación de la enfermedad.

¿Mutación?

Vallejos, Gómez, Suárez, Merubia y Molina, que a diario son testigos del incremento de casos, coinciden en que en esta nueva ola viene con un virus mutado.

Molina ha visto a varios de sus compañeros caer y asegura que lo síntomas son distintos a 2020.

A Gómez le preocupa el tiempo con el que el virus se apropia del cuerpo de sus pacientes en estado grave y prácticamente los fulmina en menos de tres días.

Vallejos asegura que los virus respiratorios son así, van mutando con el paso del tiempo y es por eso que ahora quizás comience a afectar a los niños, ya que en Beni, durante la primera ola, no se registraron menores fallecidos, hoy, ya cuentan con dos infantes que perdieron la vida a causa de la enfermedad.

Para Merubia, la situación se torna complicada, porque no existen los medios en el país para conocer si realmente es una variante del virus.

La población no acata

Los cinco consultados también coincidieron en que si la población sigue relajada en su cuidado, la curva seguirá en ascenso.

El viernes, luego de un decreto municipal, en la noche se procedió a clausurar locales que estaban infringiendo la normativa que señala que la circulación es hasta las 22:00. Igualmente, durante el día, la Policía detiene a conductores que no utilizan el barbijo para recordarles la ordenanza, tomar fotografía del mismo con un cartel que dice: “Seré responsable. Me cuidaré. Usaré barbijo”. Varias de estas fotografías han comenzado a circular en las redes sociales.

Pero además, Suárez y Gómez indicaron que la población no está asistiendo a sus centros de salud para detectar la enfermedad, por lo cual, muchos ya llegan con un grado avanzado que requieren de una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) o directamente terapia.

De seguir la curva en ascenso y con los recursos financieros recortados, las autoridades no han descartado tomar medidas más duras a fin de evitar otra catástrofe sanitaria.

Para saber

INCREMENTO
En estas primeras dos semanas del mes, se ha visto un aumento sustancial en la toma de muestras por Covid-19. El municipio registraba un promedio diario de entre 10 a 15 por centro de salud, ahora las tomas ascienden hasta el centenar.

MÁS CASOS
Desde el Sedes aseguran que se ven más casos positivos, porque ahora se encuentran tomando las pruebas de antígeno, a parte de las PCR.

INSUMOS
Las autoridades en salud sostuvieron una reunión el viernes con la Brigada Parlamentaria para solicitar la adquisición de oxígeno medicinal, pero a través de cisternas, ya que tienen el temor de que exista más adelante una escasez de cilindros. El departamento no cuenta con una planta generadora del insumo, por lo que son adquiridos desde Santa Cruz.

ENTIERROS
Los últimos días se han enterrado entre tres a cuatro fallecidos por sospecha de Covid-19. Todos los datos son cruzados entre el municipio y el Sedes. Durante 36 días (entre octubre y noviembre, Trinidad no registró fallecidos por la enfermedad.

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