Escucha esta nota aquí

Brasil tiene un problema sin precedentes con el café: demasiados granos y ningún lugar para almacenarlos. Es que los almacenes en el mayor exportador de café del mundo nunca han estado tan llenos, y los camiones en el corazón del café del país esperan días para descargar la carga recolectada de una cosecha récord en un momento en que la demanda mundial está disminuyendo. 

El problema ha llegado a un punto crítico en Franca, a unas cinco horas en coche al norte de San Pablo, donde cerca de 90 camiones llenos de café están parados en una fila fuera de un almacén operado por Dinamo. "Hace solo dos días, eran 40 o 50 camiones", sostuvo Luiz Alberto Azevedo Levy Jr., director de Dinamo. "Estamos muy cerca de nuestra capacidad máxima".

Los camiones pueden tener que esperar alrededor de tres días para descargar, incluso con el almacén funcionando dos horas más cada día y también los fines de semana. Filas similares se ven en la unidad de Dinamo en Machado y otros almacenes en los estados de Mina Gerais y San Pablo, los principales productores de café de Brasil.

 "Nunca había visto esta situación antes", afirma Levy. "Los productores han vendido sus cultivos y ahora quieren saber dónde entregarán. Para los exportadores, es una situación más difícil. Compraron el café y ahora tienen que encontrar espacio para almacenarlo". 

La crisis del almacenamiento se produce después de que los agricultores, alentados por los precios más altos en moneda local, vendieran la mayor parte de la cosecha de este año, justo cuando la pandemia cerró restaurantes y cafeterías en todo el mundo, frenando el consumo.

La demanda de café sigue siendo débil, y se especula que los almacenes privados están llenos incluso en EEUU, asegura Nick Gentile, socio gerente de NickJen Capital Management, con sede en Nueva York. Las reservas mundiales subirán un 18% en 2020-2021 a un máximo de seis años, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

 "Todo se está desmoronando. No hay forma de almacenar más café. Tarda entre seis y siete días en descargarse", asegura Regis Ricco Alves, director de la consultora RR Consultoría Rural. 

Las principales cooperativas en el sur de Minas Gerais almacenan granos en bolsas de silo fuera de los depósitos para satisfacer la demanda. "Los camioneros cobran el doble por entregar granos debido a los largos tiempos de espera", dijo Alves

Las ventas de los agricultores alcanzaron un máximo histórico este año, llegando al 60% de una cosecha que se estima en 68,1 millones de sacos, según la consultora Safras & Mercado. Se han entregado unos 41 millones de sacos a los compradores, y la mayoría se dirigen a almacenes comerciales. 

Los futuros de café extendieron su mayor caída en una década en ICE Futures US después de que una perspectiva climática favorable en Brasil alimentara una venta masiva de fondosA principios de este mes, los futuros subieron casi 40% desde el mínimo del año a fines de junio. 

Disminución de las exportaciones 

Aun así, las exportaciones de café brasileño disminuyeron desde el inicio de la temporada en julio debido a problemas logísticos, incluida la disponibilidad limitada de contenedores, asegura Carlos Alberto Fernandes Santana, director de Empresa Interagricola SA, una unidad del operador Ecom Agroindustrial Corp. 

Minasul, una cooperativa agrícola con sede en Minas Gerais que envía café directamente a los usuarios finales, se encuentra entre los exportadores que tienen problemas para reservar barcos de contenedores en el puerto de Santos, desde donde se envía la mayor parte del café de Brasil. 

El grupo puede exportar un 20% menos en septiembre de lo previsto, según el presidente de la cooperativa, José Marcos Magalhaes. "Los retrasos ya están superando los 15 días y están pidiendo una semana más para tomar el café de nuestros almacenes. Se suspenden las ventas de nuevos contratos, a menos que el vendedor tenga disponibilidad de almacenamiento para granos durante más de 10 a 12 días", indicó. (EMOL)